2.500 días de puro rayismo en vena

2.500 días de puro rayismo en vena

Editorial. Pasión por el Rayo (PxR) cumple 2.500 días. «Nuestro compromiso sigue siendo el mismo y mientras haya un seguidor del Rayo que siga a nuestro lado, nuestro esfuerzo tendrá sentido».


Editorial. Han pasado dos mil quinientos días, casi siete años, un total de ochenta y ocho meses de Rayo, Rayo, Rayo y Rayo… PxR alcanza esa cifra mágica siendo lo mismo que era el primer día, con más experiencia, con muchos recuerdos, con muchas historias vividas y miles de kilómetros recorridos, pero con el mismo espíritu, ímpetu y ganas que el primer día. En todo este tiempo hemos visto cómo muchos se han quedado por el camino, directivos, entrenadores, jugadores, aficionados, periodistas y medios de comunicación. Muchos de los que estaban al principio ya no están, por circunstancias diversas, pero todos han formado parte de la historia de un club que, en su crecimiento, se ha llevado por delante la ilusión de algunos que, como nosotros, empezaron de la nada para hacerse fuertes apoyados en un sentimiento único.

En una fecha tan señalada como esta no podemos dar nombres -seríamos tremendamente injustos con el resto-, pero cada uno que se apunte al momento vivido con nosotros y con el Rayo. Arrancamos nuestra corta historia con un equipo recién ascendido a Segunda División, que dejaba atrás los sinsabores de la Segunda B y que dejaba en Zamora y en Vallecas una parte de la historia que no deberíamos olvidar, sino todo lo contrario, tenerla muy presente y sentirse muy orgullosos de haber sido capaces de aunar un sentimiento al que hoy muchos aluden. Aquella afición unida, aquellos equipos que iban de la mano de su grada, aquel Eibar del pasado, aquel Benidorm bendito, aquel Real Unión inesperado o aquella Salamanca maravillosa. Vallecas vibraba cada semana con su Rayo de Segunda, con sus delanteros-estrella, con los centrocampistas fichados por equipos ingleses, con los canteranos de coraje que lucían con un orgullo poco fingido aquella franja con sabor a productos lácteos. Tocó sufrir, tocó disfrutar, tocó ver a los nuestros rozar el sueño y el precipicio del regreso al oscuro pasado en apenas unos meses. Así es la vida, así es el deporte y así es el fútbol en Vallecas, puro sentimiento.

En PxR vimos caer las malditas vallas del Estadio, vimos irrumpir a la policía en la grada, vivimos junto a los jugadores un amago de huelga y decenas de reuniones. En PxR, en estos dos mil quinientos días, disfrutamos el día del Xerez que nos devolvía la gloria, la desaparición de los Ruiz-Mateos, la llegada de Martín Presa y el cambio de rumbo del club. No fue fácil, pero aquí estamos. En Vallecas hemos disfrutado viendo a un equipo pequeño plantarle cara a los grandes, quitarles el balón y, por momentos, ser mejor que ellos. En Vallecas nos quedamos sin respiración con aquel balón que un ‘ratón del área’ empujó a la red para mantenernos con vida entre los elegidos. En Vallecas hemos vuelto a ser felices cuando el Estadio volvía a ser una olla a presión, cuando el ambiente se podía ‘cortar’, cuando todos cantaban la Vida Pirata, esa que, sin duda, es la vida mejor.

Ahora que cumplimos dos mil quinientos días en la red, con nuestros aciertos y con nuestros muchos errores, ha llegado el momento una vez más de agradecer a todos los que de una manera u otra habéis participado, participáis y, espero, que sigáis participando de nuestra aventura. A los miles de lectores, aficionados o no del Rayo, que nos seguís a diario, simplemente una reverencia, nuestro aplauso y nuestro cariño. Que nadie dude que, con nuestras limitaciones -que son muchas-, seguiremos luchando por mantener vivo el espíritu del primer día. Nos ilusionamos con nuestro próximo paso, con cada idea que nos ayude a mejorar y a prosperar y nos emocionamos con nuestro Rayo, desde pie de campo, desde la sala de prensa o la zona mixta, desde la grada o en cada desplazamiento. Orgullosos de ser del Rayo.

Hoy también es el momento de agradecer a los compañeros de los diferentes medios de comunicación que poco a poco han ido ocupando los huecos libres que en un principio había a nuestro alrededor, por su paciencia y su profesionalidad. Supieron entender lo que significaba PxR, un medio independiente, discreto y volcado con el Rayo. Así lo entendieron los diferentes ‘actores’ del club, a los que también queremos agradecer el trato que hemos recibido en todos estos años.

Y llegó el momento de mirar al futuro, a los próximos siete años, a los próximos dos mil quinientos días. Hoy el Rayo ya no es ese club de andar por casa que nos encontramos al nacer, ni mucho menos. Es cercano, sí, familiar, sí, entrañable, también, pero con entidad suficiente como para engullir a todo aquello que no esté a su altura. PxR quiere seguir estando ahí, como siempre durante todos estos años, disfrutando con el Rayo, contando la realidad del Rayo y viviendo y participando de la historia del Rayo. Nuestro compromiso sigue siendo el mismo y mientras haya un seguidor del Rayo que siga a nuestro lado, nuestro esfuerzo tendrá sentido.

Gracias a todos. ¡¡Aupa Rayo!!