José Ramón Sandoval dijo en rueda de prensa que había sentido «vergüenza» y afirmó que el equipo debía «resetear los programas» para intentar conseguir la salvación en breve.
¿Demasiado castigo?
No, hay que ser sinceros. No hemos sido nosotros porque vamos justitos ya. Lo más importante es resetear el programa y esperar a meter otra vez los programas que teníamos, que son los jugadores, y a ver si llegan a estos partidos la gente que tiene alma y hacen que los que están den un poquito más. Nos faltaba el alma dentro del campo. No son excusas, pero es lo que nos ha traído hasta aquí y lo sabemos, que o todos, o no llegamos. Los primeros minutos ha sido un espejismo, era la idea que teníamos pero no son los mismos jugadores que teníamos en el Nou Camp donde aguantamos treinta y siete minutos. Estos jugadores no han aguantado. Nosotros no dejamos el césped alto ni nada de eso, han venido a Vallecas cuando mejor está el césped. No hemos estado. Me voy triste porque si alguien se lo merece, y no es populismo, es la afición, que hoy ha demostrado que quiere a estos colores por encima de los resultados. No merecían este castigo. Lo siento mucho pero, si reseteamos la máquina y pensamos que los tres partidos que quedan son tres finales, con gente que podemos sacar, es posible que lleguemos. Todo lo que hay alrededor no nos ayuda. Estos jugadores han conseguido cuarenta puntos y estos jugadores son los que van a conseguir la permanencia. Estoy muy triste y hoy no quiero ni mirarme al espejo. Que te metan siete es muy duro y más porque sé que dentro de ese vestuario hay gente que merece mucho y los he visto muy mal, hay que caer con honor y no lo hemos hecho.
¿Va a costar levantar el ánimo de los jugadores para los próximos partidos?
No, porque voy a resetear la máquina el lunes, cueste lo que cueste y te digo yo que no va a costar. Hoy no era nuestro partido y lo han demostrado. No hay que dar tantas facilidades, porque se han encontrado muy cómodos y no hemos sido capaces de hacer una falta en condiciones. Lo más importante, felicitar al Barcelona por su victoria, pero esto vale solo tres puntos. El partido del otro día es el que hace daño y menos mal que las tarjetas no nos han perjudicado hoy.
¿La recuperación pasa por la vuelta de hombres como Javi Fuego, Armenteros o Piti?
Sí, pero ni Javi ni Piti ni Armenteros llegarán a tiempo para este próximo partido. Es lo que hay, es lo que tenemos y tenemos que saber lo que tenemos. Se lesiona el lateral derecho y no había más, había que poner a otro chaval de la cantera. Estos chicos salen con mucho orgullo al campo, pero si no llegamos, no llegamos. Nos cuesta mucho tener alma dentro del campo. El otro día les dije en el entrenamiento que el domingo yo no iba a estar dentro del campo colocando a los jugadores, que yo me sentaba en el banquillo y que tenía que haber alguien ahí que ordenara un poco eso, si no lo tenemos, nos cuesta más.
¿Cómo calificas el aporte de los chavales de la cantera?
Un diez para ellos. El que da todo lo que tiene, es un diez para él. Jugar contra el Barcelona no es jugar contra otro equipo, porque uno de ellos vale por toda la plantilla del Rayo y sus cambios son poner a Alves o Afellay. Para los chicos, que les quede como experiencia y que sepan que voy a poner a gente en el campo que sienta el escudo. Yo tengo que ser fuerte y transmitir a mis jugadores que podemos conseguirlo. Tenemos que creernos que somos un poco más de lo que somos, que es lo que ha pasado hasta ahora, que nos lo hemos creído, pero hay que demostrar algo más. Es triste que hemos llegado a los cuarenta puntos y nos lo jugamos todo en estos tres partidos.
¿Le da pena ver cómo se ha pasado de estar con posibilidades de puestos europeos a luchar por no descender a Segunda?
Sí, pero yo era realista. Hay que saber quién eres, dónde estás y lo que tienes y nosotros sabíamos lo que teníamos. Nosotros sabíamos que si venía una ráfaga de viento y nos tocaba los cimientos, nos podíamos ir. Ha pasado, pero encima ha habido gente que ha provocado este soplido.
Desde dentro de la casa han hecho que esto sea así.
Si nos ponemos zancadillas nosotros mismos mal vamos. Esta semana, los tres primeros días no hemos hablado de fútbol dentro del vestuario. Es normal, somos personas. Que sepa toda la afición que esta gente se va a dejar la vida por conseguir que el Rayo siga en Primera. Que se queden con los cuarenta puntos que tenemos y con los tres que vamos a conseguir en breve, no sé cuándo pero pronto. Alguno saldrá cojo para conseguir el objetivo, porque tienen rabia.
¿Puede haber existido algo de relajación tras haber conseguido los cuarenta puntos?
Relajación ¿de qué? Si le quitas al coche una rueda, le echas gasoil en lugar de gasolina y no le limpias el parabrisas, corre menos. ¿Relajación de qué? Si aquí la gente lo que más quiere es conseguir el objetivo cuanto antes para cerrar bocas. Si aquí lo más importante es conseguir lo que queremos. Relajación ninguna. Sería yo el primero que estaría dando collejas. Es verdad que se transmite otras cosas y no es bueno. Hoy es un palo muy gordo y hay que afrontarlo. Es la realidad, y lo que no era la realidad es lo que estaba pasando antes. Michu se ha ido con una rabia tremenda, porque perder 0-7 no le gusta a nadie y yo me voy muy dolido. En Barcelona perdimos 4-0 pero salimos reforzados por la imagen de compromiso, pero aquí no, no me ha gustado la actitud, no me han gustado muchas cosas. El primer culpable de todo esto soy yo.
Dijo que ganar al Barcelona sería la gloria, una vez comprobado que estaba tan lejos de la gloria ¿cuál ha sido su sentir sobre el césped, ha sentido vergüenza?
Si te meten siete, ¿cómo no voy a sentir vergüenza? Estaría bueno que encima sacara pecho, sería de tontos. Sientes vergüenza pero no por no haberlo dado todo, sino por cómo ha sucedido. Dije que sería la gloria por todo lo que ha pasado este equipo. Con pistolas de agua no se puede ganar la guerra, demasiado hacen los jugadores que a veces asustan a los contrarios.
¿Después de la demanda a los jugadores ha escuchado en el vestuario a algún jugador plantear que no merecía la pena seguir luchando?
No, porque ellos saben que estas personas no representan al club. Se cabrean y tienen rabia pero no se quieren traicionar a ellos mismos. Defienden a un escudo y eso no lo harían nunca, pero es verdad que el subconsciente funciona. Imagínate que en tu trabajo te ponen una demanda y encima te piden que hagas los deberes, no es lo más justo. Al final de temporada eso pasará factura a mucha gente.








