‘Los que manejan el club son un desastre, la afición impresionante’

Emiliano Armenteros hizo todo lo posible por recuperarse de sus dolencias físicas y luchó para estar con el resto de compañeros en el partido más importante del año para un Rayo que terminó salvándose. Ya piensa en su futuro.

El interior zurdo del Rayo Vallecano, Emiliano Armenteros, apunta a los dirigentes de la entidad vallecano como los verdaderos responsables de gran parte de los problemas extradeportivos que no les han permitido trabajar con la tranquilidad necesaria. El jugador franjirrojo jugó ayer su último partido de su actual etapa en el Rayo y, aunque dijo que habrá que valorar muchos aspectos, reconoce que todavía queda una puerta abierta para su posible continuidad en el conjunto vallecano.

Sobre el partido de ayer, Armenteros comentaba que «no nos merecíamos sufrir tanto, pero es lo que toca en este Rayo Vallecano. Sufrimos dentro y fuera del campo y ahora hay que disfrutar y, en mi caso, irme, en principio, con la satisfacción de haber ascendido el año pasado y haber dejado al Rayo en Primera División». Con un final tan sufrido, la afición disfrutó el doble. «Al principio de temporada hubiese firmado definir contra el Granada en casa. Ahora hay que disfrutar y agradecer a toda la afición la ayuda que nos ofrecieron. Es impresionante».

La fiesta en el vestuario tras finalizar el encuentro fue la vía de escape de tantas penurias sufridas en los últimos meses. Armenteros afirmaba que estaban «muy contentos. Es un premio para todos por el buen año que hicimos y, a pesar de un final de temporada muy malo, nos merecimos el premio y se consiguió».

También habló sobre su incierto futuro. «No lo sé y no tengo nada de ningún equipo, ni del Rayo, aunque habíamos quedado en hablar con Felipe una vez conseguido el objetivo. Habrá que esperar a partir de la semana que viene, irme a Argentina tranquilo, disfrutar de mi familia y de mis amigos y esperar novedades». Unas novedades que podrían devolverle el año que viene a un Rayo que ha quedado marcado de nuevo por los problemas extradeportivos. «Eso es lo malo, que con la afición que tienen, con la gente que trabaja dentro, que es tan buena, todo lo malo que lo rodea es demasiado importante para ponerlo en la balanza, porque uno tiene familia y llegar a casa siempre con mal humor es un problema. Acá no se puede trabajar tranquilo, al menos en los últimos años en los que yo he estado aquí. A ver si mejora algo la cosa, si se ofrece una renovación que, como te digo, con Felipe quedamos hablar después de objetivos».

Por último, el jugador franjirrojo tuvo palabras repletas de cariño y agradecimiento para la afición. «Es impresionante. Estamos totalmente agradecidos. Creo que se merecen el premio porque son los que están llevando este club adelante. Los que lo manejan son un desastre, pero la gente es impresionante».

Scroll al inicio