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Me gusta ver a mi equipo en la portada de los grandes periódicos

>© PXR. Vallecas, 14 Octubre 2009
Opinión. De siempre me ha gustado ojear la prensa deportiva, esa que nos informa, nos entretiene, nos hace sentir que los futbolistas están ahí, a la vuelta de la esquina, para hacerles una foto o que te firmen un autógrafo… o para decirles lo guapos que están (todo lo contrario si son rivales). En fin, esa prensa independiente, veraz, llena de información y de datos y que siempre se documenta antes de lanzar acusaciones, medias verdades o mentiras a medias.

Siempre me ha gustado ver a mi equipo en la portada. Todavía recuerdo aquellas fotos maravillosas de fiesta en el vestuario por un ascenso o cuando mi Rayo se ponía líder después de ‘matar gigantes’. El caso es que gustándome tanto ojear la prensa deportiva, y disfrutando sobremanera al ver a mi equipo en la portada de los grandes periódicos, hay ocasiones que siento vergüenza.

De un tiempo a esta parte la prensa deportiva se ha ‘amarilleado’ tanto que ya no es santo de mi devoción, aunque me temo que tampoco lo pretendan. La venta masiva de periódicos nubla la visión de sus gestores y, con el único afán del negocio, no se cortan un pelo en afirmar que Villa, por ejemplo, estuvo negociando con el Madrid, mientras se mostraban unas fotos del delantero asturiano de compras por el centro (acompañado de su mujer y no de Florentino). Lo más divertido de todo es que mientras en el titular se dice una cosa, en la «información» (por llamarlo de alguna manera) se decía lo contrario, para terminar preguntándose ambas hipótesis. ¿Donde está la información?

Bueno, venga, que me salgo del tema y me enciendo según van cayendo las palabras en esta pequeña reflexión. Vayamos al grano. Lo que decía, gustándome tanto ojear la prensa deportiva y ver a mi equipo en la portada de los periódicos, no tengo por más que pedir que llegue el momento en que se hable de deporte también. No voy a ser yo quién pida que no se hable de la operación ciclón, ni del amaño de partidos (si los hay) o de los nietos de Doña María Teresa, que haberlos haylos. Nosotros mismos, salvo esto último, también hemos cubierto tales ‘eventos’. Pero es que da la casualidad que el Rayo es mucho más, tiene el respaldo de casi 10.000 socios, casi, y una historia detrás tan grande que se me pone la piel de gallina con solo recordar algunos de los momentos vividos. ¿Qué ha pasado con todo esto para los ‘grandes informadores’? Missing.

Ahora resulta que en Vallecas aparte de un ‘imputado’, y no sé cuantas cosas más, también hay amañadores de partidos. Pues si es así, que los cojan, los sancionen, y hagan con ellos lo que tengan que hacer, pero ya está bien de generalidades y sentencias prematuras, sensacionalistas y llenas de impacto mediático.

Me gusta ver a mi equipo en la portada de los periódicos, ¿alguna vez se acordarán de nosotros también por que de nuevo somos líderes de Segunda o por lo bien que juega este Rayo? Eso espero y deseo, con tanto afán como recuperar ese placer que me supone leer la prensa deportiva cada mañana sin escandalizarme por la ‘patraña’ que en tantas ocasiones nos intentan vender.