Llegó la hora de quitarse la careta

El Rayo está en disposición de luchar por todo. A estas alturas ocupa el tercer lugar de la liga, solo ha perdido cuatro partidos (uno únicamente en su estadio) y su apuesta futbolística está por encima de la que ofrecen muchos de los rivales que luchan por un objetivo común: el ascenso. Llegó la hora de quitarse la careta.

Opinión. El Rayo Vallecano se ha quitado la careta y apuesta decidida y definitivamente por el ascenso. Su tercer lugar en la tabla, su buen fútbol y sus buenos números invitan a ser optimistas, aunque mucho ojo, porque los enfrentamientos con Betis y Celta se han cerrado de la misma manera. En el Villamarín el conjunto verdiblanco no fue tan superior como indica el resultado final (4-0), pero cuatro goles no los mete cualquiera, en el Teresa Rivero el Celta se llevó un ‘regalo’ (1-3) pero nadie había conseguido ganar en Vallecas todavía. En ambos casos las sensaciones no fueron malas del todo, siempre hay cosas positivas que extraer, aunque en la suma de ambos no se sale muy bien parado, un gol a favor y siete en contra es un dato del que no se puede estar muy orgulloso.

Es cierto que la primera vuelta de los franjirrojos está siendo de notable, pero en esta liga con un notable no se asciende, sobre todo si hay quien lo hace de matrícula (Betis) y de sobresaliente (Celta), y por supuesto, teniendo en cuenta que los que vienen por detrás no van a dejar ni un momento para presionar al primero del trío de cabeza que empiece a flaquear. En Elche el equipo mereció más, ante el Celta también, pero un empate o una derrota en Jerez dejaría a los de Sandoval igualando o empeorando la peor racha de la temporada, cuando entre la jornada ocho y la diez se sumaron dos puntos (merced a los empates en Granada y ante el Recre y tras caer de manera abultada en Sevilla).

Otro dato a tener en cuenta en el giro que han dado los acontecimientos a lo largo de las semanas en el seno del Rayo es la desaparición de la cantera, propiamente dicha. Las apuestas iniciales por Borja, Provencio, Diego o Lucas, se han quedado en la esporádica aparición del primero y la ausencia del resto, que vuelven a conformarse con jugar en el B. Ahí también, este Rayo se ha quitado la careta y ya no habla de propuesta de cantera ni de protagonismo de los jóvenes. Tanto es así, que el propio Yuma ya ni siquiera cuenta para Sandoval. Claro que podemos volver a autoconvencernos afirmando que Cobeño, Coke o Amaya son fruto de la cantera, sí, claro, sobretodo porque el primero entre tanto ha pasado por Castilla, Sevilla o Almería y el último está cedido por el Wigan, porque el Rayo lo vendió. Además, Coke está más que asentado en la Segunda División (poco descubrimiento hemos hecho en ese sentido). El único que se ha afianzado este año es Arribas, aunque también jugase en algunos de los momentos complicados de la pasada temporada.

El Rayo Vallecano se ha quitado la careta y con treinta y cuatro puntos, ocho de ventaja con el séptimo clasificado (el Granada que cuenta con un partido menos) y tras haber perdido únicamente con Alcorcón, Las Palmas, Betis y Celta, ya se puede hablar abiertamente de buscar objetivos mejores que conformarse con los 50 puntos -tendría que hacer una segunda vuelta de las que no se recuerdan para quedarse en la lucha por no descender-. Pero los números no lo son todo, el fútbol es el que marca el destino de cada cual y ahí, el Rayo, también destaca. Su apuesta ofensiva, sobretodo en casa, su potencial de medio campo para arriba y su fortaleza defensiva le postulan como un equipo con tantas aspiraciones como el que más. ¿Por qué conformarse con lo mínimo, por qué no pensar en voz alta lo que se lleva dentro?. La falsa humildad no es entendible a estas alturas, porque ya nadie se cree que este Rayo vaya de tapado o que aspire a salvarse, nadie. 

Será complicado que el Betis mantenga el nivel, pero eso no asegura nada, porque por detrás llega el Xerez, porque quizá despierte el Valladolid o se recupera el Salamanca o porque quizá el Granada también quiera sumarse a la fiesta, sin olvidarnos del Cartagena, el Elche o el Numancia. Es cierto que habrá que seguir subido al carro del partido a partido, de la tranquilidad, de no meter presión, aunque también es verdad que si esta plantilla no aguanta la presión es que no merece estar arriba. Humildemente soy de la opinión que jugadores como Movilla, Javi Fuego, Aganzo, Delibasic o Trejo, tienen bagaje más que suficiente para aguantar el tirón.

Quitémonos todos la careta y empecemos a llamar a las cosas por su nombre. Sandoval se estrena en la categoría y lo está haciendo de cine, el equipo ha demostrado que puede ofrecer un gran nivel futbolístico y que, mejorando algunos aspectos mentales más que de otro tipo, fuera de casa también está preparado para una segunda vuelta que será dura y disputada. Nadie podrá hablar de fracaso si no se logra el ascenso, pero después de lo vivido hasta aquí sí que sería un desastre no estar entre los seis primeros que marcan la lucha por la tercera plaza de ascenso. En eso la liga puede ser cruel para uno (el que acabe tercero) pero muy benévola para los que queden por detrás, que tendrán una segunda liga para arreglar sus errores.