El gerente del Rayo Vallecano, Jesús Fraile, se defiende de las acusaciones que en ciertos círculos han aparecido sobre la dejadez del club vallecano y la falta de comunicación de la presencia de seguidores en las gradas del Heliodoro Rodríguez López. «He hecho mi trabajo», comentaba.
El pasado domingo se vivió en el Heliodoro Rodríguez López una de esas situaciones que nadie desea. Insultos, provocaciones y una carga policial que, como de costumbre, fue para el lado de la afición vallecana, inferior en número y que tuvo que sufrir el desplante de una afición tinerfeña que no recibió muy bien que los seguidores franjirrojos se situaran en una zona que no les correspondía.
Desde la isla han llegado informaciones sesgadas y partidistas que indicaban que el Rayo Vallecano era el culpable de lo ocurrido en el estadio tinerfeño porque supuestamente no había avisado de la presencia de aficionados de su equipo. El gerente del Rayo Vallecano, Jesús Fraile, ha querido dejar las cosas claras en ese sentido, manifestando que ellos hicieron lo que tenían que hacer y que, como siempre hacen, informaron a las autoridades competentes de la presencia de dichos aficionados. «Todas las semanas que vamos fuera hago una llamada a Bukaneros», comenta en exclusiva para PXR, «porque así lo tenemos pactado con el consejero de seguridad, para saber si van o no van a ir al viaje. El miércoles antes del partido hablo con ellos y me confirman que van quince y que ellos se organizan allí en cuestión de viaje y de entradas. Además había otro grupo, que es el que viaja siempre con el club, que me dice que si conocíamos algún hotel y van a los hoteles que tiene Rumasa en el puerto, les hacen un buen precio y les digo que si quieren que haga alguna gestión con el Tenerife para el tema de las entradas y me contestan que no, que ellos ‘se buscan la vida’. Entonces llamo a Cansino y le digo que irán alrededor de 50 o 60 personas, por su cuenta, sacando las entradas allí y que el Rayo no organiza ningún viaje».
En un primer instante se ubicó a los aficionados en unas localidades de las que fueron desplazados posteriormente, debido las protestas de la afición local. Los seguidores del Rayo adquirieron localidades a un precio inferior al estipulado para la afición visitante y en una zona que no estaba acondicionada para ellos. Fraile nos explica lo que desde el mismo lunes por la mañana empezó a descubrir con continuas llamadas. «Yo, a partir del lunes, empecé a enterarme de lo que había sucedido realmente. Sabes que los equipos tienen habilitadas unas taquillas y una zona de grada para el equipo visitante. Nuestros seguidores sacaron unas entradas que eran de precio más bajo que el estipulado para la afición visitante. El gerente del Tenerife me cuenta su versión, que es hasta donde yo puedo llegar. El gerente me cuenta que sus empleados les dicen a nuestros aficionados que no sacaran esas entradas, pero que ellos insistieron. Entonces llamo al consejero de seguridad, señor Ferreiro, porque se llega a decir que el club no ha informado y su respuesta fue: ‘Nosotros estábamos perfectamente informados, porque nos llamó el señor Cansino para decirnos la gente que venía y cómo venían. Nosotros nos limitamos a acompañar a los seguidores por la puerta correspondiente a las entradas que habían sacado, nos equivocamos en su ubicación inicial y les cambiamos de sitio. Entonces la gente me dice que por qué no les llevamos a la zona visitante, llamo al Tenerife y el Tenerife me dice que no, que ellos saben que tenían que sacar entradas de visitante, habían sacado esas entradas y que los ubique ahí. Cuando empezó el partido hubo problemas y se expedientó a dos seguidores del Tenerife y a dos del Rayo Vallecano'». Además, Fraile añadía que «en cuanto vi las imágenes por televisión llamé a Pablo de Bukaneros, pero no me contestó. Hablé con Carmen de la peña Cota, para ver qué había pasado y hablé con Madalena, la secretaria del club, que también estaba allí».
La gerencia del C.D. Tenerife comentó, según Jesús Fraile, que los aficionados del Rayo fueron advertidos
El gerente del Tenerife se explicaba, siempre en palabras del propio Jesús Fraile, indicando que «estuve en Vallecas y la afición del Cartagena estaba toda ubicada en el mismo sitio. ¿Sabes a cuanto tienes las entradas de visitante?. Tú a 24, nosotros a 20 euros. Está todo señalizado, se lo indicaron, pero decidieron sacar las entradas ahí y se les ubicó donde habían sacado sus entradas». Esa es la versión del club chicharrero que, a pesar del peligro que suponía la presencia de los franjirrojos allí, no accedió a cambiar su ubicación.
En ese sentido, Jesús Fraile comentaba «¿qué pasaría aquí si los aficionados del Betis entrasen donde Bukaneros? Hay unas normas que cumplir. Ellos entraron a ese sitio. ¿Las cargas? ya sabes que estamos señalados, pero sabían dónde iban y si queremos construir un Rayo bueno, debemos construirlo desde la verdad. Todos sabemos que hay una ubicación para la afición visitante y yo me brindé a hablar con el Tenerife para intentar bajar un poco las entradas. Por ejemplo, ya tengo la negociación con el Huesca, que iba a poner las entradas a 25 euros y he conseguido que las ponga a 20 euros. Si queremos hacer un Rayo grande, nosotros también tenemos que ser grandes y saber que tenemos que cumplir unas normas».
Sobre una posible falta de celo por parte del Tenerife para evitar los posibles altercados de cientos de aficionados contra un grupo de sesenta, el gerente del Rayo se lamentaba con una pregunta:: «¿Qué hago yo? ¿Qué hacemos nosotros una vez que están en el campo? ¿Mandamos a alguien que vaya en representación del Rayo? Si mañana vamos a un campo en el que se considera que la entrada es cara, pero esa persona dice que hay que ir a la zona visitante, tenemos los mismos problemas, y dirían que el Rayo es un dictador por obligarles a ir a la zona visitante. Estoy abierto a todas las críticas, que alguien me diga cómo se arregla esto, porque me veo impotente, no puedo hacer más de lo que hago».
De su actuación en todo este asunto nos decía que «yo estoy tranquilo porque he hecho mi trabajo. He hecho mi trabajo y no puedo hacer más», para añadir que «yo no puedo decirle a la gente que tiene que cumplir unas normas, que se deben cumplir. A los dos minutos estaba llamando por teléfono, y vosotros sabéis que cada viaje que hay procuro hacerlo. ¿Qué he hecho mal?. Que alguien me diga lo que he hecho mal, que estoy a dos mil kilómetros. Esto es luchar, porque yo sé lo que estoy luchando por esto y procuro por todos los medios hacer las cosas como son y en este caso creo que he actuado como tenia que actuar. En dos días he hablado con todos los estamentos de la isla, ¿qué más puedo hacer? Un día después ya había hablado con toda la gente que podía hablar, más no puedo hacer», se lamentaba.
Jesús Fraile es un hombre controvertido y sobre él se dirigen en ocasiones buena parte de las críticas de algunos aficionados. Ante eso comentaba que «yo sé cual es mi trabajo y no creo estar haciendo mal a nadie y no sé por qué hay cierta gente que está así conmigo».
En ningún momento y, a pesar de la presión que pueda haber hacia su persona, se ha planteado dimitir -algo que ya ocurriera en otras situaciones, por lo que consideró que alguna de sus actuaciones no habían sido acertadas-. «¿Por esto?, ¿por esto?, no, no, para nada. Yo presento la dimisión cuando hago una cosa mal, pero hoy tengo la conciencia muy tranquila, porque sé lo que he hecho y porque hay un delegado de seguridad, que se llama Carlos Cansino, que me dice que si hay que dar una rueda de prensa para que se vea cómo está el Rayo y cómo está haciendo las cosas, se da. Tengo más tranquilidad que nunca», concluía.
«En ningún momento me pusieron pegas para que comprara mi entrada ahí»
Carmen, representante de la Peña Rayista Cota, presente en las gradas del Heliodoro Rodríguez López y habitual en todos y cada uno de los viajes de la afición del Rayo por toda España, comentaba a PXR que «a mí nadie me dijo que no debía comprar la entrada en esa zona. En ningún momento me pusieron ninguna pega para que la comprara. Yo fui la última en comprarla y lo hice donde el resto y nadie me dijo nada».
«Nos pasamos antes», continuaba, «pensando en que quizá nos ubicarían en la otra zona y en cambio nos llevaron primero a un sitio, como la gente protestó, nos desplazaron a diez metros. Ahí empezaron a meterse con nosotros y, gracias a Bukaneros, porque los seguidores del Tenerife empezaron a subir hacia nosotros y entonces la policía empezó a sacar las porras, y los Bukaneros hicieron una fila delante, evitando que nos pegaran al resto y al final les dieron a ellos».
Sobre la actuación del gerente del Rayo en particular y del club en general, Carmen nos decía que «Fraile siempre llama y en esta ocasión también, para preguntar cómo iba todo y nos echó la bronca porque no sacamos las entradas que deberíamos haber sacado y lo asumí. Es verdad que lo hicimos muy mal, porque si ellos vienen aquí tampoco nos gustaría que nos hicieran lo mismo».
Para Carmen, el Rayo siempre está al lado de su afición y en todo momento les ha apoyado. «El club siempre está pendiente de los viajes, de nosotros. Cuando nos hemos quedado tirados nos han pagado hoteles, nos han pagado comidas… en todo momento el club está pendiente de la gente que va a animar al Rayo».
