El Celta da un primer ‘pasito’ camino de Primera

El Celta ha conseguido derrotar al Granada (1-0, Michu) en el partido de ida de la primera ronda del play-off de ascenso a Primera División.

 celta 1 granada 0

 


Ficha técnica:

Celta de Vigo (1): Yoel, Hugo Mallo, Jonathan Vila, Ortega, Túñez, Roberto, De Lucas (A) (Dani Abalo, minuto 65), Bustos, López Garai, Trashorras (Michu, minuto 71) y David Rodríguez (Iago Aspas, minuto 54) (A).

Granada (0): Roberto, Nyom (A), Mainz, Siqueira, Iñigo, Mikel Rico, Lucena, Orellana (Collantes, minuto 78), Benítez (A), Abel (Oscar Pérez, minuto 90) e Ighalo.

Arbitro: Cerro Grande.

Goles: 1-0. Minuto 77. Michu.


El Celta de Vigo ha dado un primer ‘pasito’ hacia Primera División tras derrotar (1-0) al Granada, en un partido marcado por el respeto y el miedo a perder mostrado por ambos contendientes. Un gol de Michu, mediada la segunda mitad, dejaba todo abierto para el encuentro de vuelta.

Ni Celta ni Granada quisieron arriesgar, pensando en una eliminatoria de 180 minutos

La primera parte fue la viva imagen del miedo, del respeto y de la falta de intensidad ofensiva. El riesgo se había quedado en el vestuario y ni Celta, que a pesar de todo tuvo mayor vocación, ni por supuesto el Granada, que se conformaba con el empate, ofrecieron ningún atisbo de ser merecedores de lograr el ascenso a Primera División.

Los de Fabri volvían a jugar a lo que saben. Se plantaron atrás, esperaron a su rival y buscaron la velocidad de sus hombres de arriba, Orellana, Benítez e Ighalo. Enfrente, el Celta mostraba las razones por las que en unos meses había pasado de codearse con Betis y Rayo Vallecano, a verse superado por Elche y Granada, quedándose como tercero entre los cuatro aspirantes al ascenso. Los de Paco Herrera tenían el balón, que gustosamente le había regalado el rival, pero apenas supieron qué hacer con él.

Los primeros cuarenta y cinco minutos transcurrieron entre la monotonía y la exagerada falta de mordiente de gallegos y andaluces, que en ningún momento pusieron a prueba ni a Yoel ni a Roberto, que fueron meros espectadores de una primera mitad indigna de dos aspirantes a la ‘liga de las estrellas’.

Tuvieron que pasar 34 minutos para que De Lucas probara fortuna con un disparo de volea que salió cruzado a la derecha de Roberto. Era la primera ocasión de un Celta que se veía incapaz de superar a un Granada más preocupado de no encajar gol que de crear ocasiones de peligro. Con una aportación tan poco atractiva para los más de veinte mil aficionados vigueses presentes en Balaídos, el conjunto celeste no convencía a nadie, a pesar de gozar de una doble oportunidad al filo del descanso. Un disparo lejano de De Lucas era despejado por Roberto, que tuvo que emplearse a fondo ante el posterior remate forzado de Trashorras.

Michu aprovechó la mejor ocasión del Celta para conseguir el gol que les pone en ventaja en la eliminatoria

El arranque de la segunda mitad pareció presentar a un Granada con algo más de intensidad y con una intención mayor de controlar el ritmo del juego. Así, los andaluces empezaron a tener mayor protagonismo en un partido que, por momentos, empezó a volcarse hacia el área celeste. Lucena lo intentó a la salida de un córner con un remate de cabeza que sacaba su compañero Orellana, cuando los andaluces cantaban ‘medio gol’. Eran los mejores momentos de los de Fabri, que se veían con claras posibilidades de arrancar algo más que un empate de su visita al feudo gallego.

El miedo seguía siendo el actor principal de una película que deberá cerrarse el próximo sábado en Los Cármenes, porque en Vigo apenas pasaba nada reseñable. El Celta, que se veía contra las cuerdas, buscó reaparecer en un encuentro del que los rojiblancos le habían conseguido sacar y lo consiguió con una llegada por banda derecha. El pase, tras la superioridad del extremo Hugo Mallo, se paseó por delante de la portería de Roberto, hasta que Michu, llegando desde atrás y en el segundo palo, conseguía el 1-0. La recompensa para los celtiñas llegaba cuando peor lo estaban pasando y después de haber sido superiores a su rival en la primera mitad (aunque sin crear peligro) e inferiores en la segunda, sin demasiado sufrimiento.

Lucena tuvo en sus pies el empate a falta de tres minutos, pero la intervención de Yoel en la salida tapando el disparo evitó la igualada, y Collantes probó fortuna en el descuento, pero su remate se marchaba cerca del poste.

El Granada, que viajó a Vigo pensando en conseguir un empate, vuelve a casa con una derrota por la mínima que, después de lo visto, tampoco es un mal resultado con vistas al choque del sábado en Los Cármenes.