Piti condiciona su continuidad a la solución de la deuda

Piti podría seguir en el Rayo. La condición que se debe cumplir es que se ponga solución a las deudas del pasado y, a partir de ahí, mirar al futuro.

Piti ha sido uno de los grandes baluartes del Rayo Vallecano en su regreso a la élite. El catalán, que tuvo muchas dificultades a principios de temporada para hacerse un hueco en las alineaciones de Sandoval, consiguió ser una pieza prácticamente incuestionable desde mitad de liga en adelante, tanto que, ahora, el Rayo necesita atarlo cuanto antes.

El delantero franjirrojo ha afirmado por activa y por pasiva que su intención es continuar en Vallecas, donde sabe que tiene un hueco en el corazón de miles de aficionados que le han visto pelear por este escudo y por esta camiseta en campos de Segunda B. Ahora todos quieren verle en Primera División defendiendo sus colores. Raúl Martín Presa también lo tiene claro y una de sus prioridades es que Piti acepte continuar en el club al menos una temporada más.

El principal escollo que separa las posturas de ambas partes, con Felipe Miñambres trabajando duro para que el delantero se mantenga a las órdenes de Sandoval, es la salida a la situación creada durante la presidencia de Teresa Rivero. Las soluciones que de momento se han planteado al representante del jugador no parecen convencerle y, por el momento, Piti se mantiene al margen y disfruta de sus vacaciones a la espera de una llamada que le confirme que la situación se ha desbloqueado. El de Reus se ha marcado como fecha límite para seguir esperando el final de la presente semana, a partir de ahí, su futuro estaría lejos de la Avenida de la Albufera.

Una vez solventado el asunto de la deuda -donde Piti tampoco parece que fuese a poner muchos problemas a una posible rebaja de la misma-, las partes parecen condenadas a entenderse. Miñambres tiene claro que está trabajando para conseguir la continuidad de un hombre clave en la fisionomía de un equipo que, sin Armenteros ni Trejo, depende de la genialidad de hombres de su talla para conformar un bloque de garantías.

Los plazos se van acortando y todo apunta a una entrada en concurso de acreedores

La situación del Rayo Vallecano es peligrosa. El trabajo que está desarrollando Raúl Martín Presa y sus asesores, junto a Miñambres, de momento no está dando todos los resultados positivos que se podían esperar y que, hace unos meses, parecían tener una solución más que clara con el ascenso a Primera División. La realidad, finalmente, está siendo mucho más dura de lo esperado y las negociaciones con algunos jugadores (principalmente varios de los que ya no militan en el club) han encallado.

Este panorama podría llevar al Rayo a entrar definitivamente en el, temido para unos y esperado para otros, concurso de acreedores, solución para una buen número de clubes de nuestro fútbol. Esta solución, que ya se contempla como una de las salidas viables a la crisis, sería vista con buenos ojos por varios de los jugadores que todavía entran en los planes del club para el año próximo, siempre y cuando su situación se regularice o se intente solucionar antes de la entrada en la misma. Los jugadores esperan un movimiento de buena fe, a la vez que un reconocimiento a los méritos contraídos por una plantilla que, a día de hoy y tras lograr el ascenso, todavía no sabe cuál será su futuro.