La primera plantilla del Rayo Vallecano tiene cita mañana en la Ciudad Deportiva para pasar las pruebas médicas, pero podría no entrenarse.
El futuro del Rayo Vallecano depende de la palabra de Raúl Martín Presa. El máximo accionista del conjunto franjirrojo prometió a los jugadores, una vez más, que mañana recibirían una parte del dinero que se les adeuda, condición que deberá cumplirse para que el ejercicio 2011/12 pueda echar a andar. Después de lo sucedido en las últimas jornadas, reuniones de grupo el lunes, individuales ayer, concentración a las puertas del estadio y manifestaciones contra la gestión de Martín Presa, todo queda a la espera de ver si la promesa realizada a la plantilla y cuerpo técnico se concreta. El pago de una parte de la deuda será la llave que necesita José Ramón Sandoval para, dos días después de lo previsto -la cita inicial era para el día 12-, dar por inaugurada la pretemporada del Rayo Vallecano.
El técnico es optimista y espera que todo esté aclarado mañana y que los jugadores empiecen a pensar en fútbol y olviden las reuniones en el vestuario, pero según parece, hay discrepancias entre lo que se ha expuesto a algunos miembros de la plantilla y lo que se ha dicho a otros y esas diferencias podrían venir por un malentendido por parte de los jugadores, por una mala explicación del propio Martín Presa o por una nueva estrategia encaminada a crear desconcierto y a sembrar dudas donde todo tendría que ser claridad. Sea de una manera o de otra, lo que está claro es que la credibilidad del gestor franjirrojo está bajo mínimos y un nuevo paso en falso podría provocar una auténtica revolución en el entorno de la entidad vallecana.
Los jugadores están citados mañana a primera hora en la Ciudad Deportiva para pasar el reconocimiento médico y, según ha podido saber este medio, todos ellos acudirán a la cita, aunque todavía no esté claro qué ocurrirá. Por el momento se evita hablar de plante -a pesar de lo publicado en varios medios, que hablaron de ausencia voluntaria de los jugadores a los entrenamientos, cuando en realidad la propuesta saliera del propio entrenador-, y el que más y el que menos es consciente de que su única medida de presión es la de no empezar el trabajo y retrasar el inicio de la temporada hasta que su situación económica empiece a clarificarse.
Entre tanto, poco o nada se sabe de las medidas adoptadas por un Martín Presa que siente la presión de la calle y deberá tener firmeza en sus próximas acciones para no dinamitar más la situación. El precio de los abonos debería ser el primer punto de acercamiento entre la masa social del Rayo y un hombre que no ha terminado de convencer a la hinchada franjirroja.
