Un ultradefensivo Zaragoza rescata un punto del ‘fortín’

El Rayo Vallecano no pudo superar a un Zaragoza echado atrás gracias a la gran actuación del cancerbero Roberto, que evitó la victoria local deteniendo incluso un penalti.

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Ficha técnica:

Rayo Vallecano (0): Dani Giménez, Tito, Casado (A), Arribas, Jordi Figueras, Movilla (Delibasic, minuto 80) (A), Javi Fuego, Michu (A), Piti, Botelho (A) (Lass, minuto 60) y Trashorras (Tamudo, minuto 63).

Real Zaragoza (0): Roberto, Juarez (A), Paredes, Mateos (A), Meira, Postiga (A) (Braulio, minuto 90), Luis García, Da Silva (A), Lafita (Juan Carlos, minuto 71), Micael (Edson, minuto 53) y Ponzio.

Arbitro. Alvarez Izquierdo. Anuló un gol legal a Michu por supuesto empujón de Delibasic. Amonestó además al entrenador visitante, Javier Aguirre, por protestar una de sus decisiones.

Incidencias: Buena entrada, cerca de 9.000 espectadores, para presenciar el estreno liguero del Rayo en su estadio.


Sin fútbol, sin ideas, sin garra… el Zaragoza del ‘vasco’ Aguirre se paseó por el estadio de Vallecas ofreciendo una imagen muy alejada de lo que tiene que ofrecer un equipo que debe luchar por mantener la categoría. Enfrente el Rayo, ese equipo que se supo sobreponer a todas las adversidades, que luchó contra viento y marea y que, algún tiempo después de superar una de sus mayores crisis institucionales -todavía no ha acabado por completo- regresa a Primera División y empieza a codearse con el más ‘pintao’ de la categoría.

Sandoval ya lo avisaba en la previa, cualquier equipo que venga a Vallecas va a sufrir y va a saber lo que es medirse a un equipo sin estrellas rutilantes, pero con una filosofía y una forma de afrontar los partidos que deslumbra. Ya lo sufrió el Athletic en La Catedral y, hoy, ante un rival de ‘su liga’, un Zaragoza que venía herido y dolido, volvió a demostrar que si ha de morir, será matando. Así es el Rayo, alegre, descarado, ofensivo y valiente, muy valiente.

Los primeros minutos ante el Zaragoza fueron el fiel reflejo de un equipo con ganas de agradar y, sin delanteros, al menos sobre el papel, empezó a generar juego de ataque y ocasiones de gol. Sandoval ha decidido que su apuesta en el arranque liguero se llama Michu y su jugada está dando resultado. Un hombre que no es delantero, que apoya en labores defensivas, que aprieta al rival de mitad de campo para adelante y que tiene la calidad y la capacidad de sacrificio suficiente para estar en cada acción creativa, merece esa oportunidad. Esa es una razón, la otra, que el Rayo ha jugado durante toda la pretemporada con ‘retales’ en la delantera y que Delibasic, con un problema en uno de sus talones, Tamudo, intentando encontrar su sitio y Koke, bajando kilos y buscando su mejor estado físico, no despejaban las dudas del míster. Caso aparte es el de Lass. El canterano, que revolucionó el partido en San Mamés, hoy ha vuelto a tener una oportunidad en la segunda parte pero, entre el estado del terreno de juego -lamentable a todas luces- y su precipitación, dejaron el debut ante su público en un «sí pero no».

El choque empezó como se merece un estreno liguero en el Estadio de Vallecas. El Rayo, sin complejos, se adueñó del balón, se plantó mejor sobre el terreno de juego y empezó a generar ocasiones de peligro. El primero en avisar sería Jordi al rematar de cabeza desviado un saque de esquina. La segunda llegaría en la botas de Michu, partidazo el suyo, pero su disparo a la media vuelta dentro del área no encontró la portería de Roberto. El balón tenía dueño, el Rayo dominaba y el Zaragoza, sorprendentemente, se dejaba dominar y apenas oponía resistencia ni defensiva, ni por supuesto ofensiva.

Rayo_0_Zaragoza_0_1Piti tuvo la suya a los doce minutos en la acción previa al primer gran aviso de los de Sandoval. Movilla remataba de cabeza un balón que terminaba estrellándose en el larguero de la portería visitante.  El primer cuarto de hora de partido había dejado muy buenas sensaciones para los franjirrojos, que borraron del mapa a un ultradefensivo Zaragoza.

Los aragoneses tardarían en despertar y no sería hasta el minuto veinte cuando buscaron la portería defendida por segunda semana consecutiva por el gallego Dani Giménez. Lafita probó fortuna en dos acciones consecutivas que supusieron un pequeño cambio de dirección del partido. El control del esférico, cuando se podía controlar, quedó más dividido y la presión ejercida por el Rayo bajó de intensidad, algo que no impidió que Tito, también destacado hoy, a punto estuviera de acertar con un ‘centro-chut’ envenenado que se marchó fuera por poco.

Tamudo, Delibasic y Lass reforzaron al equipo en una segunda mitad marcada por la polémica final

No habían marchado nada mal las cosas para el Rayo Vallecano en la primera mitad. El peso del partido y las ocasiones habían corrido de su cuenta y que el marcador no se hubiera movido era únicamente cuestión de suerte. Esto provocó que Sandoval no variara su planteamiento inicial ni un ápice para la continuación y esto pudo dar sus frutos en varias acciones con idéntico final, que pudieron suponer la primera ventaja para los franjirrojos. La recompensa llegó en el minuto setenta cuando en un intento de control de Movilla dentro del área, el defensor paraguayo Da Silva cortaba claramente el balón con la mano. El penalti sería lanzado por Javi Fuego y adivinado por el gran héroe de la tarde, Roberto, que terminó salvando a los suyos en un final de partido de constante agobio y presión vallecana.

Delibasic, que había reforzado el ataque del Rayo junto a Tamudo -gran ovación la que le brindó la grada- y el joven Lass, tuvo en su cabeza otra gran ocasión pero los reflejos de Roberto y una excepcional estirada evitaron el gol. Lass había intentado revolucionar el partido una vez más, pero sus intentos quedaban en nada, unas veces por su precipitación y otras por el mal estado del césped. Entre tanto, el Zaragoza seguía sin carburar y cedía toda la iniciativa a los de Sandoval que, viendo que su rival apenas inquietaba, se volcó en busca de la victoria que mereció y que hubiera conseguido de no ser por un error del colegiado, que anuló un gol legal de Michu por un supuesto empujón de Delibasic. El montenegrino se elevó por encima de su defensor y dejó un balón franco para que Michu, llegando desde atrás, fusilara a Roberto, pero el gol no subió al marcador.

También lo intentó en el último suspiro el Zaragoza, pero su llegada finalizó en fuera de juego -por mucho que los delanteros maños se emplearan a fondo por enviar a la red un balón ya señalizado como infracción-.

El Rayo dejó escapar dos puntos en su estreno en Vallecas, ofreciendo una gran imagen, siendo superior al Zaragoza y mereciendo, por tanto, la victoria. Los zaragozanos se marcharon del Estadio de Vallecas alegres porque ante su apuesta defensiva -se dedicaron a perder tiempo durante buena parte del choque- habían conseguido amarrar un punto que estrena su casillero en una temporada en la que, jugando así, conseguirán muchos más puntos de los que merecerán.