«¡No sé para qué me habré cambiado de ropa!»

No es cuestión de alarmismo, ni de poner el dedo en la llaga, es simple información. Las malas noticias se confirmaron y ayer cientos de niños de la Fundación no pudieron entrenar.

«¡No sé para qué me habré cambiado de ropa!», ese era el lamento de uno de los niños que ayer, en su primera toma de contacto con los entrenamientos, veían como debían volver a casa sin que nadie les pudiese explicar por qué no podían jugar al fútbol.

Se confirmaron los malos augurios y, a pesar de estar convocados, un buen número de chavales pertenecientes a las escuelas de la Fundación Rayo Vallecano no pudieron cumplir en su anhelado primer día de entrenamiento porque las instalaciones del complejo deportivo Ronda del Sur y del Alberto García permanecieron cerradas para los chavales de la Fundación, supuestamente porque el pago correspondiente para su uso por parte de los gestores de la Fundación no había sido realizado.

Los responsables de la Fundación están intentando solucionar un problema generado según ellos por «una falta de comunicación entre la concejalía y los centros», emplazándonos a más extensas explicaciones a lo largo del día de hoy, confirmando además que aunque los ingresos no se han realizado «hay un acuerdo con ellos».

Los padres continuarán con las protestas esta misma tarde en las instalaciones de la Fundación Rayo Vallecano donde tienen previsto realizar una nueva concentración a partir de las 19 horas.