Movilla fue uno de los jugadores destacados en el Rayo ante uno de sus ex-equipos, el Zaragoza. El centrocampista se quedó decepcionado por la imagen de los maños.
¿Cómo se quedó el equipo después de un partido en el que dominó, tuvo el control y generó ocasiones de gol?
Fue un punto amargo por lo que propuso el Rayo Vallecano y por lo que propuso el Zaragoza. Nosotros tuvimos las ocasiones y el balón y creo que nos teníamos que haber llevado los tres puntos.
El míster comentó en rueda de prensa después del partido que la sensación que dejaba el equipo era de haber sido capaz de sumar los seis puntos.
Contra el Athletic, en la segunda parte principalmente, si hubiéramos tenido paciencia para elaborar nuestro juego creo que nos hubiésemos llevado el partido. Tuvimos ocasiones claras delante de Iraizoz y nos fuimos contentos porque era el primer partido y el debut de muchos jugadores y sacar un punto en San Mamés era importante. Lo del domingo fue diferente, jugábamos en nuestro estadio y deberíamos haber sacado los tres puntos, porque viendo a lo que jugaba el Zaragoza, que ya sabíamos que lo que proponían era defensa y salir a la contra, deberíamos haber ganado. Propusimos fútbol, ocasiones y no pudo ser, pero es la línea a seguir durante toda la temporada.
Esta es la línea que debería marcarse el equipo e intentar no abandonarla, porque los resultados terminarán por llegar.
Es lo que propusimos en Segunda División y salió bien. El único pero, si hay que poner algo, fue el terreno de juego, porque un equipo que propone fútbol debe tener mejores condiciones de césped. La afición, que está siempre ahí, se mereció de nuevo un diez e intentaremos que Vallecas sea un fortín hasta el final de temporada.
Nos sorprendió la diferencia de apuesta de dos equipos que se suponen deberán luchar por eludir el descenso.
Es que nosotros somos una incógnita, somos un recién ascendido pero somos una incógnita. Esta propuesta de juego y el querer y el talante que tiene el grupo vienen a demostrar que es un buen equipo. Lo que me sorprendió fueron las ganas de no combatir del Zaragoza, esas ganas de replegarse y buscar el hombre punta y en los últimos minutos de juego, viendo el aluvión que se les venía encima, pues que perdieran tiempo. Un equipo grande como el Zaragoza no debería permitirse ese lujo, tiene que ir arriba, es un club con solera y con muchos años en Primera División y debería haber venido al campo del Rayo Vallecano a ver qué podía coger y no esperar un error del contrario.
Tú jugaste allí y no te gustó ver la imagen del equipo maño.
No, porque vi a un Real Zaragoza con una apuesta temerosa y como aficionado del Zaragoza y del buen fútbol no me gusta ver esa propuesta. Aguirre es un grandísimo entrenador y poco a poco pondrá esos mimbres para que el Zaragoza esté a la altura que se merece.
El árbitro os anuló un gol legal a todas luces.
Los árbitros se pueden equivocar igual que nos equivocamos nosotros, pero me quedé muy satisfecho con el equipo, que pudo y debería haber sacado los tres puntos. Lo único con lo que no me fui satisfecho fue con lo que nos hemos estado quejando durante toda la temporada, que es el estado del campo.
