«El Rayo saca provecho a las dimensiones de su campo»

Mauricio Pochettino, técnico del Espanyol, próximo rival del Rayo Vallecano, dijo que los vallecanos se aprovechan las dimensiones de su estadio.

El técnico del R.C.D. Espanyol, Mauricio Pochettino, comentó hoy que el partido del próximo domingo será «especial» por enfrentarse a uno de los ídolos de la afición perica, Raúl Tamudo. Para el míster espanyolista «cuando te enfrentas a un jugador de su calidad siempre tienes en cuenta lo que pueda aportar, pero la connotación no es solo deportiva porque hay un lazo emocional que une a Raúl con el Espanyol y, por supuesto, es inevitable que sea un partido especial tanto para él como para nosotros, así como para la gente del Espanyol, que ve a uno de sus ídolos jugando en contra de su equipo».

Para el argentino una de la claves del choque del fin de semana estará en la ‘ventaja’ que los de Sandoval puedan sacar a las reducidas dimensiones de su terreno de juego. «Sabemos que es un campo donde el Rayo saca muchísimo provecho a sus dimensiones. Es un equipo que presiona muy arriba, que de cualquier balón aéreo, estrategia o falta lateral te complican porque saben que pueden tener un rendimiento alto de aprovechar este tipo de situaciones. Nosotros estamos avisados y vamos preparados en la teoría, y esperamos que en la práctica nos salga bien».

Sobre el inusual horario del partido (Domingo, 12 horas), Pochettino afirmó que «estamos habituados a eso. Lo anormal es jugar a las ocho o a las diez de la noche, porque nosotros entrenamos a las diez o las once de la mañana, muchas veces son las doce del mediodía y estamos entrenando, así que para nosotros es mucho más natural, es un hábito que tenemos que no nos va a hacer alterar nada. Si a mí me piden un horario, lo preferible sería a las cinco de la tarde, principalmente por la afición, pero el organismo del futbolista está acostumbrado a entrenar por la mañana, a levantarse a las ocho o a las siete y media de la mañana. Nosotros estamos acostumbrados, los que no lo están tanto son nuestra gente, nuestros aficionados. Es mucho más bonito ir a las cinco de la tarde, después de haber tenido una reunión familiar«, afirmando además que «el calor me preocupa más como conciencia de lo que está pasando en el planeta que directamente como tema deportivo. Treinta grados en el mes de Octubre no es una temperatura habitual, pero es totalmente soportable».