El Rayo Vallecano ha conseguido derrotar al Betis (0-2) en un igualado partido marcado por el gol de Lass y por la seriedad y el aplomo de un equipo que supo ser paciente.

Ficha técnica:
Real Betis (0): Casto, Chica (A), Amaya (A), Mario, Nacho, Cañas, Iriney, Salva Sevilla (Momo, minuto 80), Molina (Santa Cruz, minuto 61), Rubén Castro y Montero (Pereira, minuto 72)
Rayo Vallecano (2): Cobeño, Tito (A) (Botelho, minuto 53) (A), Arribas, Jordi Figueras, Casado, Movilla, Javi Fuego, Michu, Lass, Piti (Koke, minuto 71) y Tamudo (A).
Goles: 0-1. Minuto 79. Lass; 0-2. Minuto 88. Koke.
Arbitro: Undiano Mallenco.
Rayo Vallecano y Betis llegaban al primer partido ‘de la necesidad’ con la intención de salir reforzados, de superar su ‘mini-crisis’ y de demostrarle al otro que, en su liga particular, está un peldaño por encima. Para ello Sandoval introdujo alguna variación en la alineación e imprimió al equipo ese espíritu que le abandonó ante el Espanyol, dotándole de una confianza y una perseverancia que terminaron por doblegar a un Betis que, en su desesperación, se vio sorprendido.
El técnico madrileño del Rayo decidió volver a su idea de principio de temporada, sentando a Dani y dando la oportunidad por primera vez en la temporada a un Cobeño que se había mantenido ‘a la sombra’ en el inicio liguero. Su actuación fue notable, salvando al equipo de encajar un gol en los peores momentos vividos en el Villamarín y ofreciendo confianza plena a una defensa que estuvo ordenada y contundente, con un Alejandro Arribas perfecto.
Además, Sandoval dejaba fuera del once a Botelho y permitía a Lass tener una nueva oportunidad para demostrar, lejos del Estadio de Vallecas, lo que muchos presuponen pero pocos han visto. Su desparpajo, de sobra conocido, y su implicación con el resto del equipo, algo aún por demostrar, tuvieron hoy en Lass una conjunción explosiva que le convirtieron en el hombre del partido, no solo por su gol, sino también porque fue un constante calvario para la defensa de un Betis que sufrió los golpeos de un Rayo que alternaba momentos de buen fútbol con envíos largos, desesperando a los locales.
Los primeros compases ya mostraron las intenciones de los rayistas. Presión en tres cuartas partes de la cancha, achique de espacios, líneas juntas, apoyo al trabajo del compañero, en definitiva, fútbol total para frenar a un Betis que confió en la calidad de sus tres hombres de ataque para lograr la victoria. Montero metió en serios problemas a la defensa vallecana, mientras Rubén Castro aprovechaba su oportunismo y colocación para superar a Casado, a Jordi, a Cobeño y a quién se pusiera por delante. Su trabajo no tuvo premio, aunque su calidad bien lo mereciera.
Empezó avisando el Rayo con una llegada de Piti por banda derecha, aunque su pase interior fuera despejado por la defensa. Después sería Lass quien, con un mal disparo, finalizó una nueva acción ofensiva de un Rayo que se sentía a placer jugando en campo contrario e imposibilitando la circulación de balón de los de Mel. Antes del primer cuarto de hora, los franjirrojos ya acumulaban tres ocasiones de gol. Casto despejaba un envenenado saque de esquina de Piti que buscaba con intención inaugurar el marcador. Pero no estaba el Betis para ofrecer concesiones a su rival. Tres derrotas consecutivas debían dar paso a la tranquilidad y esta solo se lograba derrotando a los vallecanos. Rubén Castro (minuto 13) superaba a Casado y Jordi y remataba por debajo de las piernas de Cobeño, la oportuna aparición de Arribas evitó el primero de la mañana. Ahí sería el momento en el que el Rayo empezara a buscar balones largos para la carrera de Piti y de Lass por los costados y de Tamudo por el centro. El catalán no tuvo ocasiones de gol, pero se peleó con insistencia con los centrales verdiblancos.
Ya en el veintitrés sería Michu, buen partido también el suyo, quien con un disparo cruzado obligaría a Casto a realizar la primera de sus grandes intervenciones, rubricada con un excelente vuelo a la escuadra de su portería para salvar un certero remate de cabeza de Arribas a la salida de un córner lanzado por Piti. Los dos interiores cambiarían de banda durante una fase del choque, aunque no fue hasta que Lass regresó a la banda derecha, cuando el conjunto franjirrojo volvió a crear peligro serio de gol. Aún así, sería Rubén Castro quien en acción individual rematada alto por poco pusiera el punto final a la primera mitad.
Lass dio una gran alegría al rayismo en general y a Sandoval en particular
Es evidente que Lass se ha convertido en la gran apuesta de futuro de José Ramón Sandoval. El juvenil franjirrojo, que ya deslumbrara en el Bernabéu superando a Marcelo, fue un auténtico dolor de cabeza para la defensa verdiblanca, que no encontraba recursos para parar su explosividad.
El arranque de la segunda mitad fue explosivo, eléctrico, y el Rayo encontró en el avance de líneas de los de Mel, la clave para llevarse los tres puntos. Su opción fue la de buscar los metros que dejaba libre la defensa bética y con certeros envíos a las bandas, explotó la velocidad de sus puntas. Después de dos ocasiones de gol en los primeros instantes, Lass decidió seguir llevando el mando del ataque franjirrojo y tras una carrera en la que superó a Iriney -con el que se las tuvo durante todo el encuentro- centró al corazón del área para la llegada de Michu que, con un gran remate de cabeza, obligó a Casto a emplearse a fondo. Este era el primer gran aviso de lo que podía ocurrirle a los sevillanos.
La entrada de Pacheco por Tamudo centró momentáneamente la posición de Lass, que regresó a su banda cuando Koke debutaba con el Rayo sustituyendo a Piti. El baile de hombres no variaría, sin embargo, el dibujo táctico de un equipo que siguió confiando a su trabajo colectivo todas las opciones de victoria.
Con el avance de líneas béticas, el Rayo empezó a sufrir, pasandolo muy mal entre el minuto sesenta y cinco y el ochenta. Montero remató alto a la salida de un córner, acción previa a un remate de Rubén Castro al larguero, con posterior disparo del propio jugador canario que despejó Cobeño y un nuevo intento despejado por Arribas. Con esta ocasión que se fue al limbo, el Betis perdió las opciones en un partido que reencontró al mejor Lass. Un gran pase de Casado fue controlado por el franjirrojo que superó a Nacho, se plantó ante Casto y, con una sangre fría más propia de un veterano que de un juvenil, superó con una sutil vaselina a Casto en su media salida.
El Betis, que se veía con el partido controlado y con opciones de victoria, se bloqueó y el Rayo aprovechó para poner la puntilla en el último suspiro. Mario derribaba a Javi Fuego dentro del área a falta de tres minutos para la conclusión y Koke, en sus primeros minutos como jugador del Rayo, asumió la responsabilidad y sentenció el encuentro, devolviendo la sonrisa a una afición vallecana que ya sueña con ‘tumbar’ al Málaga el próximo miércoles.

