El estreno del delantero malagueño, Koke, no pudo ser más plácido. Con 0-1 en el marcador llegó el momento de tomar la responsabilidad de lanzar un penalti y Koke lo lanzó y lo anotó.
Han sido muchas las semanas de duro entrenamiento en solitario, de estar apartado del grupo, de trabajar al margen, pero para Koke este trabajo individual es parte de la historia, de una historia que en el Rayo hoy ha empezado con estreno, gol y victoria.
Se había consumido un cuarto de hora del encuentro ante el Real Betis cuando Sandoval miró a su banquillo, hizo un gesto a sus ayudantes y Koke se acercó a la banda para sustituir a Piti. Con media hora por delante para volver a sentirse futbolista tras abandonar la liga americana, con paso fugaz, y tras haber dejado el Aris griego donde triunfó, Koke se ofreció, se mostró, tocó balón y participó en los momentos finales de ataque de un Rayo que consiguió, en apenas diez minutos, los dos goles de la victoria ante el equipo de Pepe Mel.
Incluso tuvo la oportunidad de echar mano de veteranía y, en su primera aparición con el Rayo Vallecano, lanzar un penalti cometido sobre Javi Fuego. Su determinación fue portentosa, su definición perfecta y su alegría máxima. Koke ha regresado a la élite y el Rayo lo agradece.
