El fútbol y la buena gestión le deben un título al Villarreal

En PxR nos centramos en el próximo rival del Rayo Vallecano. El Villarreal de Fernando Roig está siendo una de las decepciones de esta liga, aunque pocos dudan que terminará remontando el vuelo.

Opinión. Hace años, cuando el Villarreal irrumpió en Primera División, los aficionados al fútbol tuvimos que echar mano del mapa. Aprendimos geografía a marchas forzadas para ubicar la ciudad, pero no intuimos entonces el germen que crecía al lado de la industria de los azulejos.

La llegada del club amarillo a la élite del fútbol patrio (temporada 98/99) la veíamos más como una anécdota efímera pero hoy, veinte años después, el Submarino Amarillo es uno de los equipos de referencia del fútbol español; pelea todos los años por los primeros puestos y en su palmarés, aunque aún no hay títulos, se cuenta un subcampeonato liguero y una presencia en semifinales de la Copa de Europa, dónde ya es un habitual.

El Villarreal tiene, además, una prolífica cantera y aporta internacionales a sus respectivas selecciones. ¿Cómo ha recorrido todo ese trecho en este tiempo? Pues sencillamente lo ha hecho porque sus dirigentes han gestionado la entidad con lo que un periodista calificó una vez como un “exceso de sentido de común”. Esa, y no otra, es la explicación de cómo un club que representa a una población de algo más de 50.000 habitantes haya llegado donde lo ha hecho. Pues seguramente será no derrochando ni un solo euro, más bien al contrario, ganando en cada traspaso y haciéndolo cuando tienen que hacerlo (ni antes ni después). Un ejemplo es el fichaje de Forlán. Lo compraron al Manchester por tres millones, le sacaron un rendimiento impresionante y lo vendieron por 21 al Atlético de Madrid… 18 millones de euros de beneficio y el Villarreal siguió en la élite.

Gran parte de la culpa de esta gestión la tiene (no podía ser de otra forma) el presidente Fernando Roig, accionista en su día del Valencia y del equipo de baloncesto de la ciudad del Turia que, por cierto, patrocinaba una empresa suya, la azulejera Pamesa. Fernando es accionista de Mercadona, que preside su hermano Juan y que, a su vez fue presidente del club de baloncesto, vamos, que todo quedaba en familia… ¿y a Paco, el que fue presidente del Valencia, se le pegó algo de sus dos hermanos?. En fin, que nos vamos del tema. Lo reconozco, el Villarreal es una de mis debilidades y aunque ahora está atravesando unos momentos complicados, seguramente sabrá superarlos. Lo tiene que hacer porque el fútbol y la buena gestión le deben un título al Villarreal.