Intensidad y valentía para superar a un clásico

El Rayo Vallecano recibirá mañana (Estadio de Vallecas, 18 horas) a un Valencia C.F. que llega tras su ‘festín’ en Europa y después del partido de la polémica ante el Real Madrid en liga.

El calendario de Primera División y el destino tienen estas cosas. Después de muchos años sin vivir la emoción de partidos de «alto nivel», después de haber viajado con o sin rumbo por la Segunda B o por la Segunda División, el Rayo tiene ante sí una semana de las de verdad, con rivales de los denominados grandes y todo en apenas siete días. El más inminente, ante el Valencia, llegará mañana y será en Vallecas. Después habrá que rendir visita al Camp Nou y posteriormente al Calderón.

De momento, Vallecas recibirá al ‘Euro-Valencia’, un equipo reformado de arriba a abajo tras haber dejado escapar en los últimos años a todas sus grandes figuras. Villa, Silva, Joaquin, Mata… emprendieron un viaje de no regreso y en la Capital del Turia tuvieron que echar mano de imaginación y, tras hacer muchas cuentas, remendar el roto con jugadores que están cumpliendo. También lo hacen los Banega o Pablo Hernández de turno que, junto a veteranos incombustibles como Albelda, y la irrupción goleadora de Soldado presentan a un equipo que ya ha demostrado tanto en liga como en Champions el potencial que atesora.

Los de Emery llegan a Vallecas en una nube y más pendientes de Londres que de un equipo de barrio que hace años no se encuentran por el camino. Los siete goles que le endosaron al Genk en la máxima competición europea y la sensación de «robo» que les dejó el enfrentamiento con el Real Madrid, largamente debatido en todos los foros posibles, les presenta como claros favoritos ante un Rayo luchador y que ofrece credenciales de equipo más grande de lo que sobre el papel es.

El Valencia confía en la racha goleadora de un Roberto Soldado que convierte en gol prácticamente todo lo que toca, a pesar de lo cual sigue sin contar con el beneplácito del seleccionador Vicente del Bosque. Sus números son sobresalientes. Los cinco goles conseguidos en Champions le convierten en el máximo goleador de los ché en esa competición (ya suma once) y los ocho en liga le presentan como lo que es, un goleador nato en plena racha.

Pero no solo de Soldado vive este Valencia en el que la aparición de jugadores como Rami, Feghouli o Victor Ruiz le han dado un nuevo aire. La lesión de Guaita dejará la titularidad a Alves, un portero de reflejos que quiere asentarse en una portería por la que han pasado grandes porteros como Zubizarreta, Cañizares, Palop -sin el éxito que seguramente merecía- o César, sin olvidar a los clásicos Sempere u Ochotorena, por ejemplo.

Planteamiento agresivo y valiente para medirse a uno de los clásicos de la liga

El equipo valenciano llega al partido de mañana hablando más del Chelsea que del Rayo y los vallecanos pretenden aprovechar el momento de euforia que envuelve a los levantinos para colarse en una fiesta a la que, en principio, no deberían estar invitados. Para ello, Sandoval ha trabajado el partido con el tiempo necesario, justo el que le faltará para afrontar los dos siguientes partidos. La verticalidad y el factor campo, muy apreciado por los franjirrojos por el apoyo de una incondicional hinchada, serán las armas que presenten los vallecanos ante un rival que, quizá algo despistado, llegará a Madrid con muchos deberes hechos pero con intención de no descolgarse más todavía de los dos ‘mandamases’ de la liga.

El técnico franjirrojo podrá contar con todos sus efectivos y planteará el encuentro con la misma valentía y desparpajo que ha venido demostrando hasta el momento, con tan buenos resultados. Los vallecanos llegan en una posición desahogada y lo hacen con la intención de sumar lo que sea posible antes de cerrar el año con el Sporting de Oscar Trejo.