Duelo por despejar dudas en la zona baja de la tabla

El Rayo recibirá a un Sporting que llega a Vallecas con la intención de salir de los puestos de descenso, a costa de un equipo que ha ofrecido buena imagen pero malos resultados en sus tres últimos partidos.

No se trata de convencer a nadie, ni tan siquiera de solucionar posibles presiones clasificatorias o de afrontar el ‘miedo escénico’. La situación del Rayo Vallecano a estas alturas de competición es atípica tanto en la forma como en el fondo. El conjunto vallecano ha conseguido enamorar por su descaro, por su desparpajo y por plantar a cara a cualquier rival y a falta de una jornada para el cierre del año 2011, sin duda un año excelente, su presencia entre la élite del fútbol español ya es todo un éxito. Los de Sandoval han sido capaces de plantarse en grandes estadios con las ideas muy claras y, aunque los resultados no han acompañado, han salido fortalecidos de sus cruces con ‘super-potencias’ como Real Madrid o Barcelona. La imagen buena, el resultado en puntos no pudo ser peor.

Una vez superado el ‘Tourmalet’ de tres jornadas en una semana ante Valencia, Barcelona y At. Madrid, una victoria en su próximo compromiso se convierte en algo vital. No solo por ese factor de recuperar la autoestima, aunque la moral siga intacta tras tutear a los grandes de la liga, sino también porque el rival, Sporting de Gijón, es uno de esos equipos llamados a priori a jugarse un puesto de salvación con los vallecanos y en Vallecas eso supone un aliciente extra.

La semana para el Rayo ha tenido varios protagonistas. Por un lado, una parte de su afición denuncia maltrato policial tras su visita al Calderón, mientras que en el aspecto deportivo las ausencias obligadas y las que llegaron por sorpresa dejan un panorama con algo más de incertidumbre de la que debería suponer cerrar el año con un rival directo. El grupo de aficionados ‘Bukaneros’ denunciaba públicamente a través de su página web la persecución que según ellos sufrieron en los instantes previos al choque ante el At. Madrid el pasado domingo (algunas imágenes mostraban explícitamente lo expuesto en su comunicado). 

En el aspecto deportivo la ausencia de Jordi Figueras dará la oportunidad a Mikel Labaka. El central deberá cumplir un partido de sanción tras cerrar ciclo de amonestaciones y esperará a la Copa del Rey ante el Racing para reencontrarse con el equipo a su máximo nivel. Tampoco estará mañana Javi Fuego. El centrocampista asturiano se perderá el choque ante su equipo de toda la vida por la misma razón. Su baja será cubierta por Rafa García, un jugador que a pesar de haber estado más fuera que dentro del equipo en la pretemporada ha conseguido que el técnico le tenga en cuenta y le vaya incluyendo con asiduidad en las convocatorias.

La obsesión por el gol se ha convertido en una de las claves del trabajo del conjunto vallecano. El esfuerzo en la finalización de jugadas ha estado muy presente en una semana en la que el último protagonista ha sido el guineano Lass. El canterano franjirrojo debió volar a su país para solucionar ciertos trámites burocráticos, lo que le ha impedido entrenarse con el resto del equipo durante la presente semana, obligando a Sandoval a plantearse seriamente la alternativa de Pacheco.

El Sporting llega a Vallecas con bajas y con la intención de remontar el vuelo

Cuatro puntos separan a ambos equipos en la clasificación. Los asturianos, que llegan a Vallecas tras su derrota ante el Real Madrid (Molinón, 0-3), tan solo han conseguido tres victorias esta temporada, una a domicilio (Son Moix, 1-2). A pesar de todo, sus derrotas fuera de casa, salvo en el Calderón y en el Ciudad de Valencia (4-0 en ambos casos), han sido muy ajustadas, cayendo por 2-1 ante Osasuna y Sevilla, y empatando con el Zaragoza (2-2).

Para el choque del domingo, los de Manolo Preciado llegan con las bajas de Nacho Cases, Alberto Lora y Ricardo por lesión y la de Eguren por sanción, además de Sangoy, que arrastra problemas físicos durante toda la semana y que ha visto complicada su participación en el encuentro del domingo.

El principal aliciente que presentan los asturianos será la vuelta de Oscar Trejo a la que fue su casa durante la temporada anterior. El argentino ya ha comentado que no celebraría un hipotético gol ante la que fuese su afición durante una temporada especial en la que el Rayo consiguió retornar a la Primera División, aunque afronta el partido con la ilusión y las ganas de ayudar a los suyos a lograr una victoria que les saque de los puestos de descenso.