Susaeta podría abandonar el Rayo en el mercado de invierno. Sin oportunidades en el plano deportivo y con infinidad de problemas para solucionar su relación contractual, su estancia en el club no parece asegurada.
Néstor Susaeta está atravesando sus peores momentos en el Rayo Vallecano. A su delicada situación deportiva, no está contando con la confianza de José Ramón Sandoval, se une su negociación de contrato. Además, esta semana tampoco podrá disputar el partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa Rey, debido a un esguince de tobillo. Su estancia en el Rayo podría tener los días contados.
La realidad de Néstor Susaeta, su día a día, sus meses de espera, se están convirtiendo en un auténtico calvario para el interior vasco del Rayo Vallecano. Inmerso en las negociaciones para solucionar los problemas que desde este verano, y tras la entrada del club en proceso concursal, surgieron en torno a su contrato, Susaeta se ha mantenido siempre en un segundo plano, luchando por sus intereses desde dentro.
El eibartarra es consciente de las pocas o nulas posibilidades que se presentan en su actual tesitura y ante ello podría estar barajando la posibilidad de encontrar una salida en el mercado de invierno. El jugador no quiere hablar sobre su futuro, ni siquiera menciona abiertamente las dificultades que está encontrando para llegar a un acuerdo en relación a la renegociación de su actual contrato con el club de Vallecas, en manos de la administración concursal desde hace meses, pero sus gestos y expresiones, en cambio, delatan la amargura de un momento tenso y complicado para un futbolista cuya intención es seguir jugando al fútbol.
La puntilla a su delicada moral pudo llegar en Santander el pasado martes. Convocado con los menos habituales del Rayo, junto con jugadores del filial franjirrojo, Susaeta apenas pudo disfrutar de unos minutos tras la lesión de su compañero Pacheco. Esta realidad, su actual lesión y la inminente apertura del mercado de invierno podrían deparar la primera baja de entre los que lograron el ascenso a Primera División, que una vez conseguido el logro se quedan en el mayor de los ostracismos.
