Rayo y Racing afrontarán a partir de las 21 horas un apasionante duelo que les permita estar en el bombo de los octavos de final de la Copa. Los de Sandoval deberán remontar el 3-2 de la ida.
Un gol separa al Rayo Vallecano de los octavos de final de la Copa del Rey. El partido de vuelta ante el Racing de Santander se ha convertido, después del «despiste» de los últimos minutos del Sardinero, en la primera final que deberán afrontar los de Sandoval en una temporada ilusionante, tanto en liga como en Copa.
Paciencia, paciencia, paciencia…
Paciencia ha sido la palabra más repetida por Sandoval, tanto de viva voz como mentalmente, para afrontar un partido en el que el conjunto franjirrojo no debería volverse loco en busca de una clasificación que tiene al alcance de la mano. Los vallecanos apelarán a su orgullo para, después de cinco derrotas consecutivas, revertir la situación y reencontrarse con la victoria en el último partido de un año intenso que les devolvió a la primera plana del fútbol español.
El Rayo llega al partido con bajas muy significativas. Movilla, Javi Fuego, Botelho, Lass, Susaeta y Pacheco no estarán en la convocatoria de un partido que servirá para despedir el año y para el que se espera un gran ambiente en las gradas del estadio de Vallecas. Sandoval avisaba en la previa de la importancia del choque, señalando que «para nosotros siempre es un aliciente, porque son competiciones que te enseñan a competir».
El conjunto franjirrojo necesita un gol de ventaja para superar una eliminatoria que no fue capaz de amarrar en el encuentro de ida. Para ello, los madrileños intentarán ser fieles a su tradición de toque y velocidad, desborde por banda y mucho balón al área donde, en un estadio como el vallecano, se ‘cuecen’ muchos partidos. La presencia de hombres relevantes en la punta de ataque, ante la ausencia de Lass que todavía está en su país intentando solucionar los problemas burocráticos que le impidieron disputar el último encuentro liguero, será una de las claves de un partido intenso y emocionante que meterá a uno de los dos entre los dieciséis mejores equipos.
Complicada situación dentro y fuera de los terrenos de juego
La del Racing de Santander es una de esas vergonzosas realidades que lamentablemente se viven en el mundo del fútbol, siendo el club con mayores problemas institucionales de nuestra liga. Consejeros nombrados un día que dimiten al día siguiente y un «jeque» con minúsculas que no ha solucionado los problemas de una entidad que se aferra a la parcela deportiva para tapar sus ‘horrores’ internos.
Los de Juanjo González llegan a Vallecas con una única idea en la cabeza: avanzar en la Copa del Rey. Para ello, el técnico asturiano no se corta en vaticinar un partido intenso e incluso bronco, descubriendo por dónde pueden ir las intenciones de un Racing con poco fútbol, pero con mucha fuerza y espíritu.
Sus últimos resultados ligueros, victoria por la mínima ante el Villarreal y dos empates consecutivos con los dos conjuntos vascos, no les han permitido escapar de los puestos de descenso y de una penúltima posición en la tabla que les quema, pero le mantiene con esperanzas, puesto que la salvación está a ‘tiro de uno’. Los cántabros quieren lavar en la Copa la imagen de la liga e intentarán sorprender al Rayo Vallecano con presión asfixiante y con salidas rápidas que puedan desestabilizar a un equipo que sufre cuando no tiene el balón.
El choque (Estadio de Vallecas, 21 horas) será dirigido por el colegiado vasco Delgado Ferreiro.
