El Rayo intentará amansar a unos leones de salón

El Rayo Vallecano recibirá al Athletic en una semana en la que se ha hablado principalmente de fichajes, dejando de lado un partido muy importante que podría mantener al Rayo en la zona tranquila de la tabla.

Atrás queda una nueva derrota en el «fortín» de Vallecas, atrás queda el sinsabor y la amargura de caer ante un rival directo, un Mallorca que aprovechó una de sus escasas ocasiones para ‘sacar petróleo’. Ahora solo queda pensar en futuro. El sábado se abre el segundo acto de una liga ilusionante en la que el Rayo ha cambiado de cara, ha dejado atrás su eterno dilema entre el fútbol preciosista, de toque, y la efectividad y contundencia defensiva. Ahora ya no hay duda, el Rayo tiene que utilizar sus armas, las de la calidad, el juego ofensivo y la creación, pero tiene que combinarlas con lo que durante muchas jornadas le faltó, la inteligencia táctica y el jugar a favor de marcador. Así se derrotó al Sevilla y así se logró una victoria imponente en Granada. Baño futbolístico con el balón y destreza inteligente sin él para matar los partidos.

Entre tanto, y superados los límites tácticos del equipo, solo se ha hablado de fichajes, de mercado de invierno y de Costa, Armenteros o Pulido. Hoy llega el argentino, el hombre deseado por Sandoval, aquel jugador que con sus veinte goles encumbró al Rayo Vallecano a Primera División. El conjunto franjirrojo luchó y peleó por quedarse con el jugador a principios de temporada, pero Marcelino decidió que podía servirle para su proyecto en el Sevilla. Después de una vuelta y quince partidos disputados con la elástica sevillista, Armenteros sale de la capital hispalense y llega a Vallecas a reencontrarse con el jugador que deslumbró el año pasado por estos lares. Hoy pasará el reconocimiento médico, firmará los documentos que le liguen al Rayo hasta final de año, se enfundará la zamarra franjirroja y se pondrá a las órdenes de un Sandoval que presentará su mejor sonrisa. Uno de sus «hombres de oro» ya está de nuevo en un barco que debe permanecer en Primera.

El resto de fichajes irán cayendo. Uno de los centrales está atado… el otro, se verá. Miñambres y su equipo siguen trabajando para redondear una plantilla de la que pueden caerse algunos de los jugadores que no han tenido protagonismo hasta la fecha. Todavía hay tiempo y alguna sorpresa podría llegar.

Para el sábado, sin Diego Costa -necesitará un par de semanas para recuperarse de sus problemas físicos- y sin Armenteros -salvo sorpresa personificada en la «locura» de Sandoval por este jugador y una poco probable recuperación de su última lesión-, el Rayo deberá afrontar el choque ante el Athletic con lo que tiene, es decir, con jugadores de calidad (Trashorras, Michu, Piti, Tamudo…) y con esa savia nueva llegada desde la cantera que ha dado un aire fresco y distinto a este equipo (Rayco, Diamanka, Diego…).

El enfrentamiento del sábado es de los de aúpa. El Athletic de Bilbao, enfrascado en la lucha por la Copa del Rey y con una gran oportunidad de colarse en la final -se mide a un Mirandés que ha sorprendido a tres Primeras, pero que, por descontado, tiene menos nivel que los bilbaínos-, llega a Vallecas con la intención de superar el ‘revolcón’ del resultado del Bernabéu (4-1). Los de Bielsa hace tiempo que dejaron atrás esa imagen de equipo peleón, rudo, e incluso brusco en ocasiones, para ofrecer una imagen de equipo que combina lo mejor del fútbol control, con la contundencia de sus hombres de ataque. Los Ander Herrera o Muniaín no tienen nada que envidiar a los mejores ‘peloteros’ de la liga y la efectividad de Llorente está fuera de toda duda. Además, el argentino Bielsa ha transmitido a sus jugadores una pequeña dosis de autoestima y el Athletic ya se cree capaz de cualquier cosa.

El conjunto vasco no ha terminado de ‘explotar’, pero pocos en la liga dudan de su potencial y de la capacidad de un equipo, unos jugadores, un entrenador y una afición con condiciones de luchar por los puestos europeos. De momento, han vivido a base de rachas. Empezaron la liga con cinco encuentros sin conocer la victoria (incluido el estreno liguero con un Rayo Vallecano que, en San Mamés, presentó sus primeras credenciales en esta liga). A continuación, ocho encuentros seguidos sin perder -incluidas cuatro victorias-, dieron paso a otra mala racha en la que pasaron cinco jornadas sin volver a ganar. Pero si hay algo que destaca por encima de cualquier otra circunstancia después de la primera vuelta es que las victorias han sido contra sus ‘eternos rivales’ (Real Sociedad y Osasuna) y ante aspirantes a puestos europeos, aunque alguno venido a menos (At. Madrid, Sevilla y el sorprendente Levante).

El Rayo vuelve a tener una segunda oportunidad para ‘sellar’ el Estadio de Vallecas

El capricho de un calendario distorsionado por la huelga de futbolistas de la primera jornada liguera, permitirá al Rayo Vallecano gozar de una segunda oportunidad para reconciliarse con su hinchada y para enmendar el tropiezo de la semana anterior ante el Mallorca. Para ello, el equipo de Sandoval volverá a contar con los mismos efectivos que hace siete días, aunque Pacheco, muy recuperado de su problema en el tobillo, también llame a la puerta de la convocatoria.

Los vallecanos no podrán contar con Lass, participando con su selección en la Copa de Africa, ni con sus nuevos fichajes. Diego Costa todavía no se ha recuperado de su lesión y Armenteros, que también arrastra problemas físicos, tan solo sumará un entrenamiento con sus nuevos compañeros. Así las cosas, la cantera volverá a ser protagonista en una semana en la que la vuelta de Michel podría ser la gran novedad de la lista de convocados ante el Athletic.

Los vallecanos no quieren perder la oportunidad que supone disputar un nuevo encuentro ante su público y confían en el apoyo de la grada para sumar tres puntos que les mantengan en la zona tranquila de la clasificación.