Opinión. El Levante consiguió «subirse a las barbas» de los grandes de la liga y, tras superar la primera mitad de la competición, sigue entre los cuatro primeros de Primera División.
Concluye el partido de la Real Sociedad en el que el Levante, tras ganar 3-2, continúa líder en solitario de la tabla. Una niña vestida con la camiseta granota ve el encuentro en su casa y, tras el pitido final, corre a su habitación, comienza a dibujar un escudo del Club y a recortar un trozo de papel. Al terminar lo coloca todo junto a la foto de un señor que sostiene a una niña pequeña en brazos…el espectador comprende que es el abuelo con la protagonista. Al final se ve el plano de la foto antigua, el escudo y la clasificación de la liga (Levante en lo más alto, por delante de Real Madrid y Barcelona) y se lee: “Allá donde estéis, vosotros también sois líderes”. Este video lo estrenó el club para conmemorar el liderado de Primera División por primera vez en su historia. Fue breve (jornadas 9 y 10) pero muy intenso y al igual que el vídeo, tocó el corazón de mucha gente. Lo hizo por muchas cosas: por ser un equipo modesto que coquetea siempre con el descenso y que recientemente sufrió problemas económicos que le situaron al borde de la desaparición; por la rebeldía que supone que un pequeño se le suba a las barbas a los grandes en una liga que, al final, iba a terminar siendo bipolar.
El liderato del Levante tocó el corazón de la gente porque sí, porque siempre vamos con el que parece pequeño; porque después de hacer una gran campaña con Luis García, el técnico se va y el mundo futbolístico pensó: “habían encontrado un hombre, ahora se quedan sin él y vuelta a las andadas”…y entonces surgió Juan Ignacio, un hombre al que le quitan el apellido (¿se imaginan que a Mourinho le llamaran, simplemente, José?) y se ponen en lo más alto de la tabla. Fue el momento de gloria, los 15 minutos de fama a los que todo el mundo tiene derecho, según dijo Andy Warhol. Luego la propia dinámica, la lógica aplastante de la liga les ha bajado de ese limbo, pero el Levante sigue ahí, entre los cuatro primeros de la tabla clasificatoria, con 32 puntos gracias a las nueve victorias y cinco empates en las 22 jornadas disputadas.
Dirán que el conjunto valenciano se ha desinflado respecto al comienzo de liga, pero lo que importa es que está haciendo una campaña “para quitarse el sombrero”, sobre todo si vemos presupuesto (20 veces menos que Madrid y Barça)… que a la hora de hablar de logros deportivos siempre hay que ver el dinero con el que se cuenta y, por tanto, relativizarlo. Esperamos que el Levante siga cumpliendo el sueño de muchos de sus aficionados, campando por la zona alta de la tabla, y que llegue a clasificarse para competiciones europeas. Lo de disputar la Copa de Europa ya no se lo deseo, y no porque no lo merezca, sino porque son ya varios los casos de equipos modestos que jugaron la máxima competición con escasos medios y, seguramente por esa sobredosis de esfuerzo, en las siguientes campañas lo pagaron con el descenso; y eso no se lo merece el Levante.
