Míchel, capitán del Rayo Vallecano y una de las voces autorizadas del conjunto franjirrojo, quiso analizar para PxR el partido más importante de la temporada para un club del que podría despedirse.
El Rayo volverá a vivir hoy un momento especial de esos a los que últimamente se está acostumbrando Vallecas. Ayer volvisteis a tener una comunión perfecta con la afición demostrando que este club es diferente.
Lo de la afición es increíble. Lo que nos transmitieron ayer en el entrenamiento intentaremos devolvérselo hoy, todo ese cariño, y conseguir una victoria muy necesaria para todos, para el club, para la afición y también para la plantilla, porque quedarse en Primera División es muy importante. Lo necesitamos por muchas cosas que pasan en el club y hay que continuar en Primera para dar tranquilidad a todo esto.
Hay mucha ilusión y ganas de que llegue el partido pero también miedo a un posible tropiezo.
No se puede cambiar ni lo bueno que era antes ni la mala racha de ahora, esto es una final y no hay más que disputar este partido al cien por cien. Estamos capacitados, ha sido una semana muy larga y quitando el primer día ha sido tranquila, que es lo que queríamos, poder trabajar y centrarnos únicamente en lo deportivo y en el Granada. Eso es algo que se ha conseguido y por ahí creo que el equipo está concienciado. Es jugárselo a una carta. Hay que pensar en lo bueno que se ha hecho y dejar atrás lo negativo. Confío y tengo la seguridad de que el equipo va a hacer una gran labor y va a conseguir la victoria.
Habéis conseguido que sea una semana tranquila, a pesar de haber empezado fea, una vez más.
Sí, además por cosas ajenas a la plantilla. No sé por qué quieren desestabilizar a esta plantilla que siempre ha estado unida, fíjate en los malos momentos, como bien sabéis vosotros. No nos desestabiliza pero no queríamos que se hablara mucho de lo extradeportivo y de cosas que no nos interesan. Hicimos bien en cortarlo de raíz y pensar única y exclusivamente en lo deportivo. Nos han dejado tranquilos y todos los que estamos aquí estamos tirando en la misma dirección y le tenemos que transmitir a la afición que vamos a ganar el partido. Ellos saben, los que viven con nosotros el día a día, que no tenemos nada que decir sobre eso, simplemente que todos sumamos para el Rayo Vallecano y que queremos sumar los tres puntos para poder salvarnos.
¿Qué te parece jugarte la plaza de salvación con un Granada que llegará a Vallecas con necesidades y que no se puede permitir una derrota?
Es una final para los dos. Si vinieran salvados podrías pensar que con la tranquilidad del resultado quizá te crearían más problemas. Vienen como vienen y yo, de jugármela, me la juego en casa con el Granada, ese es mi pensamiento. Nadie quiere llegar a esta situación, pero cuando se llega, mira, vas a tener a quince mil personas contigo, el estadio lleno a favor, un equipo que no es superior a ti y esos factores influirán para que el equipo de el cien por cien y ofrezca su máximo rendimiento. Hay nervios y ese gusanillo que creo que es bueno, son sensaciones que me gusta vivir y es un partido para gente que le guste jugar.
Con tu experiencia, ¿has transmitido a tus compañeros las sensaciones que te ha producido jugar este tipo de partidos en Vallecas?
Se ha hablado. Todos tienen sus propias experiencias en otros equipos y otras situaciones. Desde Segunda B estamos Piti y yo, y en los últimos grandes partidos hemos estado ahí y la gente sabe que tenemos toda una barriada detrás. Todo ese sentimiento lo están viviendo y ayer, cuando vieron el ambiente en el entrenamiento, se les puso los pelos de punta y la gente quiere dar todavía más. Si pueden dar el doscientos por cien, lo van a dar.
En el entrenamiento de ayer, estabais más pendientes de la grada que de las instrucciones del preparador físico.
Nos decía «atentos a los estiramientos que…», bueno, sí, yo sabía que venían y para mí es una alegría saber que tienes a toda esta gente detrás. El equipo está muy metido y está esperando que llegue la hora, el momento del juicio final, para entregarse a tope y conseguir una victoria muy necesaria.
Tu año ha sido complicado.
He jugado poco. Cuando he podido participar creo que lo he hecho a buen nivel, después tuve una lesión importante en el hombro, pero en líneas generales he intentado aportar mi granito de arena, que es lo que yo quería, estar con el Rayo y poder ayudar. La de hoy es una cita muy especial y puede que esté ahí en el campo, que para mí sería una gran alegría poder quedarme en Primera División. Vamos a ver si lo conseguimos y acabamos bien la temporada.
¿Será tu adiós a la afición de Vallecas?
No lo sé. Todos lo hemos dejado en un segundo plano por todas estas circunstancias, pero a partir del lunes lo hablaremos. Para una despedida siempre hay tiempo, no hace falta que sea hoy y si este fuera mi último partido, ya se verá, y tendré tiempo de decir adiós.
Te lo decía porque en épocas anteriores hubo jugadores que pudieron despedirse, otros que no…
Es algo que no me preocupa porque si tengo que decir adiós al Rayo Vallecano, será un hasta luego, porque esta seguirá siendo mi casa y si no es vestido de corto, me verán en la grada, como uno más.








