‘El momento del gol no se puede explicar con palabras’

Raúl Tamudo, con su gol ante el Granada en el minuto 92 del encuentro que supuso la salvación, ha conseguido hacerse un hueco en la historia del club de Vallecas. El delantero espera seguir el año próximo.

El gol de Tamudo, como el de Pachón ante el Zamora o como los de Armenteros en la temporada del ascenso a Primera División, se ha convertido en uno de los momentos históricos de un Rayo Vallecano que repetirá en Primera una nueva temporada. El delantero de Santa Coloma desea seguir en el Rayo Vallecano y espera la llamada de Felipe Miñambres para confirmar que sus goles volverán a ayudar al club franjirrojo en un nuevo reto.

Tamudo habla con cariño de uno de los momentos más emotivos de su carrera deportiva. «Aquel balón lo empujamos entre todos», decía. «El último mes fue muy duro y creo que el fútbol hizo justicia. Yo marqué el gol, pero detrás hay un trabajo enorme de todo un equipo y el apoyo de toda una afición. Quisiera dar las gracias a toda la afición, porque nos animaron desde el primer al último minuto y el gol fue de todos».

Para el jugador del Rayo, que tenía un año de contrato y que espera poder renovarlo, la sensación de alegría colectiva no era nueva. «Es la segunda vez que me salvaba en el minuto 90. Pensaba que a mi edad no volvería a pasarme algo así, pero el fútbol no deja de sorprenderte y acabó bien el partido, mejor imposible», añadiendo que «llevo mucho tiempo, pero un gol como ese, en el minuto 90, sabiendo que si no ganábamos nos íbamos a Segunda, es complicado. Estoy muy agradecido a todo el mundo desde el primer día que llegué aquí».

La fe del equipo en aquel final agónico de temporada fue clave. «Uno tiene que jugar hasta el minuto 90, porque nunca sabes lo que puede pasar. Es verdad que hubo un momento en el que ves que el equipo no crea ocasiones, tiene dudas y te temes lo peor. Al final, llegó el gol y no hay que pensar en otra cosa que no sea disfrutar de lo conseguido», aunque sin ser titular y viendo como se esfumaban las opciones de salvación, el delantero confesaba haberlo pasado muy mal. «Impotencia por no poder ayudar a los compañeros, quieres salir e intentar mejorar algo. Tanto en el banquillo como calentando en la banda se pasa muy mal».

Sobre cómo se vive una salvación o la celebración de un título, Tamudo explica que «son cosas diferentes. La permanencia son 38 jornadas en las que tienes que sufrir cada domingo y una final hay que ganarla, porque si no nadie se acuerda de ti. Son cosas muy diferentes, pero que yo disfruto por igual, porque ambas son muy especiales», reiterando la justicia de la salvación del Rayo al afirmar que «el fútbol fue justo con un equipo que se dejó el alma en cada partido, por el que al principio de temporada nadie daba un duro y que logró con justicia mantenerse en Primera División. Por trabajo y por todos los compañeros que se dejaron el alma en cada entrenamiento, creo que nos lo merecimos».

A pesar del final feliz, la temporada no fue tranquila para el club. Institucionalmente perjudicado por su situación en proceso concursal, Tamudo pide calma y que, entre todos, se intente buscar una solución a los problemas que involucran a los jugadores, que ven afectado su rendimiento. «Es bueno que todo el mundo reme en la misma dirección, que no haya tantos problemas como hubo este año y que se solucionen antes de empezar todo otra vez, porque parece que no, pero afecta y hace que el rendimiento no sea el apropiado. Habrá tiempo de arreglar todas estas cosas, ahora hay que descansar y disfrutar, porque nos lo merecemos».

Volviendo a lo futbolístico y a lo emotivo, de su paso por Vallecas se queda principalmente con «el momento del gol, que es impagable. Poder marcar un gol de esa importancia y con lo que significa para todo Vallecas, para toda la afición y para los compañeros, es algo increíble. Es un momento incomparable, algo que me gustaría que mis compañeros lo pudieran vivir como lo viví yo, porque es algo que no se puede explicar con palabras».

Ve su futuro en Vallecas, o al menos traslada ese deseo al ser cuestionado al respecto. «Estoy muy a gusto, estoy muy tranquilo en Vallecas. Es normal que la directiva no hubiera hablado con nosotros de nada por la situación que atravesábamos, pero supongo que en los próximos días Felipe se pondrá en contacto conmigo para decirme la idea que tiene con respecto a mi futuro», añadiendo que «estoy muy contento, la afición me quiere muchísimo. Antes del gol ya notaba su cariño, desde el principio, desde que llegué, y si tengo que seguir no tendré ningún problema».

Precisamente sobre la afición fueron sus últimas palabras. «Tiene mucho mérito que estén siempre ahí, animando. Para nosotros es básico que un equipo tan humilde tenga a la afición detrás y que apoye en todos los partidos», concluía.


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