Jose Manuel Jimeno, ¿por qué no?

Jimeno ha logrado que el Rayo B se convierta en una alternativa al poder de los grandes equipos de Segunda B. Nadie parece haber reparado en él como entrenador del primer equipo, ¿por qué no?

Opinión. ¿Por qué no? ¿Qué hizo Sandoval mejor que Jimeno? ¿Qué méritos contrajo que ahora no se pueden igualar? Vayámonos unos años atrás. Miñambres estaba con la soga al cuello, presionado por la grada, presionado por la plantilla, presionado por la familia Ruiz-Mateos, presionado por sí mismo y por las circunstancias. Aquel Rayo Vallecano de Pepe Mel estuvo a punto de caer de nuevo al pozo de la Segunda División B. En aquellos momentos de angustia, de zozobra, en aquellos momentos en los que todo parecía perdido… apareció Sandoval.

Aquel verano fue movido. Las reuniones a la carrera en la casa de Ruiz-Mateos, los gritos de la grada del Teresa Rivero pidiendo un ‘salvador’ y el dedo acusador sobre Miñambres obraron el milagro. Fue trabajado, eso sí. Sandoval se ofreció, se reofreció y se volvió a ofrecer. Se sentía capacitado, pero sobretodo creía que el Rayo debía darle la oportunidad definitiva, la de entrenar al primer equipo. Sandoval hablaba por aquel entonces de «consumar el matrimonio», de volver a llenar el estadio, de hacer feliz a la afición de Vallecas. El técnico madrileño no ha abandonado este discurso desde que ocupara el banquillo franjirrojo y, hoy, en su despedida, volverá a lo mismo. Afición, afición, afición y afición.

Aparte de estar en el momento justo y en el lugar indicado, Sandoval presentó sus credenciales. Cogió al filial cuando agonizaba en Tercera División, lo salvó y lo ascendió a Segunda B. Mérito más que suficiente para tener una oportunidad en Segunda División. Con los «buenos pagos» que se hacían en Vallecas llegaron fichajes y con ellos, el técnico madrileño supo conformar un equipo con aspiraciones de ascenso. Mucho más mérito lograr el premio definitivo, con la que cayó el año pasado por Vallecas…

Aquí se ha hablado durante años de cantera, de futuro, de confianza en la gente que viene desde abajo. Pues bien, ¿por qué no seguir haciéndolo? ¿Acaso Jimeno no ha hecho curriculum más que suficiente con el filial del Rayo? Conviene recordar que Sandoval dejó al Rayo B en Segunda B pero que fue Jimeno quién hizo una temporada excepcional con los chavales y les mantuvo en la zona alta de la tabla durante gran parte del campeonato. El segundo año, una vez superada la sorpresa del equipo que viene con moral, y a pesar de las numerosas bajas que sufrió el equipo a principios de temporada, Jimeno y los suyos han vuelto a repetir éxito. Mucho más meritorio teniendo en cuenta que el propio Sandoval echó mano de Diego Benito y Diamanka, aunque posteriormente apenas participaran con el equipo, o que aprovechó el gran trabajo del filial para hacer jugar a Rober, Rayco, Perea, Aitor Núñez… Aún así, el filial ha terminado dando la cara. Digo yo que Jimeno, con su carácter, con sus expulsiones, con su genio… algo habrá hecho. Digo yo.

Entonces, ¿por qué no se ha planteado siquiera la posibilidad?, ¿por qué no se ha tenido ni siquiera en cuenta esta opción? Seguramente quede más bonito echar mano de un entrenador revelación, que por supuesto será bien recibido, pero que, ojalá me equivoque, quizá tenga que ser reemplazado por un hombre al que su propia entidad, su propia casa, le cierra las puertas. Jimeno no tiene experiencia en Primera, pero tampoco la tenía Sandoval en Segunda, ni Anquela en Primera… nadie nace sabiéndolo todo. Guardiola salió de donde salió para entrenar al F.C. Barcelona, Sandoval hizo lo propio en su momento y Mourinho fue ayudante-traductor hasta que le llegó su oportunidad. Jimeno ha trabajado duro durante años en las categorías inferiores del Rayo Vallecano…  En su día pedimos desde estas líneas una oportunidad para Sandoval… ¿Por qué Jimeno no? Reflexión.