El Rayo presentó en el encuentro de ayer una línea defensiva formada por cuatro jugadores. Este sistema permitió que la retaguardia del conjunto vallecano sufriera menos que en choques precedentes.
El Rayo Vallecano ha dado por cerrado uno de sus debates más encendidos en las últimas semanas. La apuesta de Paco Jémez de jugar con defensa de tres desde que en el Benito Villamarín su equipo lo bordara y, sorprendiendo a Pepe Mel, lograse la victoria más brillante de la temporada, ha traído más de un quebradero de cabeza a centrales y laterales.
La idea de Jémez de acumular hombres en el centro del campo desprotegiendo la última línea defensiva del Rayo ha tenido más sombras que luces. En el Villamarín, la valentía rayista tuvo sus frutos con una gran victoria ante el Betis pero, a partir de ahí, todo han sido problemas.
En el Calderón, los delanteros rojiblancos se las ingeniaron para superar con claridad y facilidad los intentos de los laterales y el central del Rayo por evitar la ‘sangría’ que Diego Costa, Arda Turan o Falcao estaban provocando en la zona defensiva. Jémez no varió el planteamiento a pesar del 4-0 que su equipo estaba cosechando en los primeros instantes de la segunda mitad. Al final, la aportación de hombres poco habituales hasta ese momento sirvió para maquillar, ofensivamente, un resultado que defensivamente distaba mucho de las aspiraciones de los vallecanos.
Algo parecido, aunque con un final mucho más desastroso, ocurrió en el José Zorrilla. El Valladolid, consciente de las dificultades que tienen que superar tanto Tito como Casado, o en el caso del pasado fin de semana, Amat, supo encontrar la manera de dinamitar la defensa de tres del Rayo. Jémez dijo haber aprendido la lección y, asumiendo los errores cometidos, decidió que ante el Deportivo se volvería a la línea de cuatro defensas.
Ante los deportivistas el Rayo sufrió menos defensivamente hablando y, con una mejor actitud, y con las espaldas mejor cubiertas, fue capaz de pensar en algo más que en tapar los huecos que deja una defensa que deberá seguir trabajando para que sea efectiva. Hoy por hoy, el debate parece cerrado.
