Al Rayo se le hizo eterno el partido ante el Espanyol

El Rayo Vallecano dejó escapar un punto en Cornellá-El Prat. Stuani, con un remate de cabeza a bocajarro en el área pequeña en el minuto 92 de partido, sentenció la derrota vallecana (3-2).


Ficha técnica:

R.C.D. Espayol (3): C. Alvarez, Raúl, Víctor, Forlín (A) (Sergio García, minuto 69), Verdú (A), Longo, Moreno, Javi López (Stuani, minuto 75), Capdevilla, Colotto (A)(A) y Wakaso (Baena, minuto 69).

Rayo Vallecano (2): Rubén (A), Tito, Labaka (R), Gálvez (A), Casado, Javi Fuego, Abu (Trashorras, minuto 58), Jose Carlos, Piti (Adrián, minuto 78), ‘Chori’ Domínguez (Rodri, minuto 69) (A) y Leo.

Arbitro: Teixeira Vitienes.

Goles: 0-1. Minuto 10. Leo; 1-1. Minuto 36. Verdú; 2-1. Minuto 48. Verdú; 2-2. Minuto 62. Leo; 3-2. Minuto 92. Stuani.


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El Rayo Vallecano perdió en su visita al Espanyol en un partido que tuvo muchas alternativas y en el que el conjunto vallecano fue de más a menos. Los franjirrojos realizaron una gran primera mitad a nivel defensivo. Colocación, concentración, presión y trabajo colectivo sirvieron para que los vallecanos, en media hora, apenas pasaran apuros ante un Espanyol muy presionado por su situación de colista. Todo se puso de cara con un gol de Leo, pero sin capacidad suficiente para rematar el partido, dejaron que su rival despertara y se metiera de lleno en el encuentro.

La presencia de Mohammed Abu fue la principal novedad del equipo de Jémez en el centro del campo. El centrocampista cedido por el Manchester City a principios de temporada gozaba de esta manera de su primera oportunidad en competición oficial y su estreno fue discreto. Intentó aportar, pero se quedó en el intento. Alrededor suyo destacó en la primera mitad el trabajo de Jose Carlos, en las diagonales desde banda hacia el centro, y la presión de todo el equipo para recuperar balones y hacerle la vida imposible al Espanyol.

El equipo franjirrojo empezó el partido con una disposición táctica y con una presión asfixiante que cortó las vías de respiración de un Espanyol auto-presionado por su situación clasificatoria. Los de Pochettino intentaron quitarle el balón al Rayo en campo contrario, pero las buenas salidas en presión de los franjirrojos dejaban su intento en un mero quiero y no puedo, que terminaba por agobiarles física y mentalmente.

Los primeros compases del partido estuvieron totalmente controlados por los vallecanos. Fruto de su colocación y de su compromiso defensivo llegaría el primer gol del partido. Leo aprovechaba un error de Verdú con un pase horizontal que le dejaba en ventaja para encarar a Cristian Alvarez. El brasileño superó en velocidad a los centrales blanquiazules y, aunque su primer disparo se topó con la salida del cancerbero, el posterior remate de cabeza entraba en la portería perica, a pesar del intento de los defensores por evitar que el esférico superase plenamente la línea de gol. El Rayo se adelantaba en el marcador y metía más presión a un Espanyol que se perdía en la madeja defensiva rival y que se limitaba a buscar ‘balonazos’ a sus hombres de ataque.

Con el marcador a favor y con la sensación de dominio que tenía, el Rayo siguió trabajando el partido de la misma manera. Pese a todo, Verdú intentó rehacerse del error que supuso la ventaja rayista y, con un buen disparo tras jugada combinativa de ataque, estrelló el balón en el palo derecho de la portería de Rubén. Se trataba de un aviso, aislado, pero aviso.

Piti buscó ampliar las diferencias con un remate con la pierna derecha, tras engañar a un rival, que Alvarez no pudo detener y que sacó la defensa con apuros ante la llegada en segunda oleada del ‘Chori’ Domínguez. El nerviosismo en la última línea del Espanyol era evidente y el Rayo intentaba aprovecharlo en cada llegada. De nuevo sería Alvarez el que falló en un despeje y Piti el que intentase con un disparo de cuarenta metros poner el 0-2, pero se marchó alejado de la portería local.

Una vez superada la primera media hora de encuentro, el Rayo bajó el nivel y el Espanyol poco a poco pareció despertar. Lo hizo de la mano del hombre que falló en el gol inicial del Rayo, un Verdú que se convirtió en el auténtico quebradero de cabeza de la defensa vallecana. Primero lo intentó con una llegada en solitario que pudo despejar Rubén y, posteriormente, aprovechando un contragolpe para superar en el mano a mano al cancerbero franjirrojo. El Espanyol empataba y Verdú, no conforme con su gol, buscaba redondear la tarde con un recorte y un envío al segundo palo que obligó a Rubén a despejar. El empate sentó muy bien a los pericos  y especialmente mal a un Rayo que sufrió en los diez minutos finales antes del descanso.

El descuento se le atragantó al Rayo Vallecano

La segunda parte empezó peor aún de lo que había terminado la primera para el Rayo. Un tremendo error defensivo en los primeros compases habilitó a Verdú para lograr el 2-1. La defensa no era capaz de despejar un balón suelto dentro del área, y el jugador catalán aprovechaba la indolencia de los visitantes para adelantar a los suyos.

La respuesta del Rayo llegaría por mediación de Piti, con un remate de cabeza que se machó alejado. El Rayo lo intentaba, aunque el partido estaba muy igualado y permitía pocas alegrías ofensivas. En una de las llegadas del ataque del Rayo, sería Leo el que aprovechaba su olfato goleador para, revolviéndose dentro del área, anotar el gol del empate.

Desde ese instante ocurrió de todo en Cornellá-El Prat y poco fue positivo para el Rayo. Lo primero que sucedió fue que Labaka entró tarde y con ímpetu a un contrario y el colegiado Teixeira Vitienes le mostró la cartulina roja directa. El Rayo debía jugar veinte minutos con un hombre menos. Jémez recomponía la defensa sentando a ‘Chori’ Domínguez y dando entrada al segundo estreno de la tarde, a Rodri. Anteriormente Trashorras había entrado en sustitución de un discreto Abu.

El cansancio físico se empezó a notar en ambos conjuntos. Adrián se incorporó en sustitución de Piti, que instantes antes había tenido algunos problemas físicos fruto de su esfuerzo durante todo el encuentro, pero el ritmo del equipo apenas varió.

La expulsión de Colotto, que igualaba numéricamente el partido, pareció sentenciar definitivamente el empate al que ambos conjuntos parecieron haberse acostumbrado en la recta final del encuentro. Pero la desgracia llegó en el tiempo de prolongación para un Rayo que había trabajado y peleado y que se quedaba sin premio cuando Stuani, aprovechando una gran acción individual de Sergio García, que había entrado en la segunda mitad, remataba de cabeza a bocajarro ante un Rubén que nada pudo hacer para evitar la puntilla del Espanyol, que lograba de esta manera la primera victoria de la temporada y que dejaba al Rayo ahogándose en una orilla a la que había llegado tras ‘mojarse’ mucho en noventa minutos de brega.