La intensidad del Zaragoza vulgariza al Rayo

El Zaragoza consiguió derrotar al Rayo Vallecano en un partido en el que los franjirriojos no dieron la sensación de poder inquietar a un rival que trabajó bien el choque y que fue claro merecedor de la victoria.

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Ficha técnica:

Rayo Vallecano (0): Cobeño, Tito, Amat (Arana, minuto 83), Gálvez, Nacho, Javi Fuego (A), Trashorras (Nicki Bille, minuto 74), Lass (A), Franco Vázquez (Delibasic, minuto 64), ‘Chori’ Domínguez y Leo.

Real Zaragoza (2): Roberto, Movilla, Alvaro (A), Postiga, Apoño, Montañés (Wilchez, minuto 89), Sapunaru, Zuculini (A) (Stefan, minuto 69), Abraham (A), Pinter y Víctor (Jose Mari, minuto 77).

Arbitro: Undiano Mallenco.

Goles: 0-1. Minuto 20. Zuculini; 0-2. Minuto 59. Apoño.


Hay ocasiones en las que uno no puede por mucho que quiera. El Rayo, ante el Real Zaragoza, quiso pero no pudo, y la intensidad de los maños, dejó entrever que aun queriendo, la habitual constancia de los vallecanos se esfumaba ante la solidez de un bloque que aprovechó su primera ocasión, y se dispuso a controlar el juego, a trabajar el partido y a no dejar ni un solo resquicio por el que los franjirrojos pudieran asomar para inquietar a Roberto.

Paco Jémez, que contaba con la baja de última hora de Piti por lesión, situó a Lass en banda buscando la velocidad del guineano. Con el ‘Mudo’ Vázquez totalmente desdibujado y muy alejado del jugador que apuntó buenísimas maneras en el Reyno de Navarra, con Trashorras yendo y viniendo sin apenas tocar balón y con el buen trabajo en el centro del campo de los de Manolo Jiménez, el partido apenas tuvo historia, y la que tuvo fue zaragocista.

A los veinte minutos, Zuculini adelantaba a los maños y terminaba por desenchufar a un Rayo que no fue el equipo voluntarioso y con llegada que habitualmente encontramos en Vallecas. En realidad, apenas se pareció en nada al que deslumbró por momentos en Pamplona. Ni Nacho ni Tito tuvieron llegadas por banda, Javi Fuego se deshacía corriendo de lado a lado del campo buscando balones que recuperar y los centrales bastante tenían con no estorbarse. Aún así, Gálvez estuvo muy serio y quizá fuese de lo poco salvable de un partido en el que ni siquiera Leo o ‘Chori’ Domínguez destacaron.

Con el 0-1 en el marcador, y en medio de un ambiente frío y desangelado en todo momento, el partido entró en la dinámica que más favorecía a los intereses de un Zaragoza que supo en todo momento lo que tenía que hacer para desconectar a su rival. Las recuperaciones de balón por parte visitante eran constantes, el juego no era fluido y, aunque voluntad hubo, el acierto había abandonado a un equipo totalmente descorazonado y falto de vigor.

Apoño redondeó la faena en una noche en la que el fútbol abandonó al Rayo

En la segunda mitad el Rayo Vallecano tuvo más balón y buscó adentrarse en campo contrario con algo más de descaro. Aún así, sus acercamientos siempre fueron bien neutralizados por un equipo que, con el gol de Apoño en el minuto 59, cerraba la noche de lunes de fútbol en un Estadio de Vallecas desconocido.

Ni con el 0-2 el equipo reaccionó. La entrada de Delibasic o Nicki Bille apenas haría variar el rumbo de un encuentro en el que el Rayo no tuvo ninguna opción de engancharse.

Un disparo desde la frontal del área de Trashorras y un par de acercamientos a la zona defensiva aragonesa cerrarían un partido en el que Javi Fuego vio la quinta amarilla, con lo que se perderá el choque del próximo domingo en Mestalla ante el Valencia -uno de los pretendientes del centrocampista para la próxima temporada-.

El Rayo cosechó de esta manera su segunda derrota consecutiva y abandonó el Estadio de Vallecas con sensaciones opuestas a las reflejadas en su derrota en Pamplona. La semana, antes de la visita al conjunto valencianista, será dura.