La afición del Rayo Vallecano fue protagonista en el derbi ante el Real Madrid desde varias horas antes de la disputa del encuentro. Concentrados en el metro de Portazgo a las 18 horas, su peregrinaje fue un espectáculo.
Tres horas antes del inicio del partido frente al Real Madrid, en Vallecas ya se respiraba derbi por los cuatro costados. Para facilitar la movilidad de los seguidores franjirrojos se fletaron varios trenes especiales del suburbano madrileño que, sin paradas, trasladó a los aficionados del Rayo hasta la Plaza de Castilla. Desde allí, custodiada en todo momento por un fuerte dispositivo policial, la marea franjirroja llegó hasta el Estadio Bernabéu donde consiguió, durante los noventa minutos, ser protagonista absoluta de la noche.
Su equipo tuvo que ir a remolque de resultado todo el encuentro, pero en el Bernabéu hubo una afición que llevó el espectáculo a las gradas. Vallecas volvió a ser grande.




