El Rayo Vallecano B empató ante la R.S.D. Alcalá (0-0) en un partido en el que los franjirrojos no tuvieron la continuidad ni el ritmo habituales y en el que apenas hubo ocasiones claras. El filial continúa con su angustia.
El camino de la salvación para el Rayo Vallecano B pasa por amarrar el máximo de puntos en la Ciudad Deportiva. Esa es una premisa casi indispensable para que el conjunto vallecano logre el objetivo de mantener la categoría en una temporada que está siendo tremendamente complicada para los de Jimeno. Ante el Alcalá, los jóvenes del filial vallecano perdieron el ritmo habitual y tiraron de corazón, entrega y fe ante un conjunto alcalaíno que intentaba imponer su mayor experiencia.
Los franjirrojos se volcaron a la desesperada sobre el portal defendido por Juancho en un final de partido en el que se condensaron las más claras ocasiones para el único equipo que intentó, con más corazón que cabeza, buscar la victoria. Las incorporaciones de Rubén Ramiro y Dani dieron mayor profundidad al ataque local, que sumó un par de ocasiones de peligro.
El Rayo B deberá seguir peleando para lograr mantener un puesto en Segunda División B.
