El Rayo permite que Osasuna aleje los Pirineos de Vallecas

El Rayo permite que Osasuna aleje los Pirineos de Vallecas
Loé celebra el primer gol de Osasuna en el Estadio de Vallecas.

El Rayo Vallecano fue incapaz de superar a C.A. Osasuna en un partido que tuvo dos mitades muy diferenciadas. En el primer período los de Jémez estuvieron mal, en el segundo mejoraron y empataron el choque.

 J33 Rayo 2 Osasuna 2


Ficha técnica:

Rayo Vallecano (2): Rubén, Arbilla (Tito, minuto 80), J. Figueras, Gálvez (Adrián, minuto 45), Casado, Trashorras, Javi Fuego, Piti, Lass (Jose Carlos, minuto 18), ‘Chori’ Domínguez y Delibasic (A).

C.A. Osasuna (2): Andrés, Flaño, De las Cuevas (Masoud, minuto 58) (A), Arribas, Cejudo, Nino, Nano, Silva, Timor (A) (Puñal, minuto 74), Loé y Damiá (Lolo, minuto 64) (A).

Arbitro: Ayza Gómez.

Goles: 1-0. Minuto 6. Delibasic; 1-1. Minuto 7. Loé; 1-2. Minuto 13. Arribas; 2-2. Minuto 55. Piti.


El Rayo Vallecano ha sido incapaz, por segunda vez en la presente temporada, de plasmar en un buen resultado su superioridad y su mejor predisposición ante un Osasuna que, en dos partidos de los que debería haber salido ampliamente derrotado, ha sido capaz de sumar cuatro puntos. En Pamplona, los de Mendilíbar aprovecharon la única ocasión que tuvieron para conseguir una victoria que se produjo ante un repaso futbolístico de los de Jémez, y en Vallecas, esta noche, sin tanto repaso pero con mucha mejor presencia, los franjirrojos se han tenido que conformar con un reparto de puntos que dibuja una sonrisa en los rojillos y una mueca de fastidio en los vallecanos.

De partida, el Rayo afrontaba el choque con la intención de lograr, de una vez por todas, esa victoria que les metiera de lleno en la lucha por Europa y lo hacía sin Leo y sin Tamudo, pero con un Delibasic que en la primera que tuvo, acertó. Apenas habían transcurrido cinco minutos de partido y el montenegrino ponía a los suyos en ventaja al rematar un buen centro puesto por el guineano Lass. Con el marcador a favor, con su superioridad en el manejo de balón y con una defensa en la que Jémez incorporó a Jordi Figueras para contrarrestar el poderío por alto de los visitantes, el Rayo pensaba que el partido empezaba a encaminarse hacia el lugar que previamente había diseñado. Esa sensación apenas duró un minuto, justo el tiempo que tardó Loé en rematar un córner dentro de la portería de Rubén. La estrategia le jugaba una mala pasada a los vallecanos que, a partir de entonces, perdieron el rumbo y ofrecieron a su afición una triste primera mitad.

Sin el dinamismo habitual y con un nuevo gol en contra tras otra jugada de estrategia de los navarros, anotado por Alejandro Arribas -que pidió perdón a la grada, pese a dudar en el momento de la celebración de su gol-, el Rayo se perdió en el toque sin sentido, en la pérdida descarada de metros y en la desesperación que provocaban los toques y ‘retoques’ en la línea defensiva. El Rayo jugaba como siempre, pero mucho más atrás de lo habitual y el Osasuna, sin hacer nada, veía que el partido se mantenía firme y sin sobresaltos.

Varios remates inocentes de los jugadores franjirrojos apenas inquietaron al meta Andrés, mientras por Vallecas seguíamos sin noticias ofensivas de un Osasuna del que nada más se supo en el resto del choque. Su botín era excelente, dos remates, dos goles y tres puntos al descanso, que sumados al remate, gol y tres puntos del Reyno de Navarra, dejaban una terrible sensación de impotencia entre los jugadores locales.

Cambio de dibujo y de actitud para una segunda mitad que se acercó a la habitual

Tras el descanso, Paco Jémez introdujo el segundo cambio del partido (el primero había sido forzoso al lesionarse Lass cuando el partido alcanzaba el minuto 20). Esta variación trajo consigo un nuevo dibujo táctico del Rayo, que provocó que el equipo ganara metros, se hiciese rápidamente dueño de la situación y asediara a Osasuna. Gálvez dejaba su sitio a Adrián, un hombre de centro de campo, y el equipo se formaba con una defensa de tres y con Javi Fuego en la ayuda defensiva y en la salida del primer balón de ataque. A partir de ese momento, y tras un primer acercamiento con peligro de Piti, el Rayo se encendió, ‘Chori’ se echó al equipo a la espalda y el conjunto vallecano mereció más que el empate.

‘Chori’ arrancaba en una de sus habituales carreras y, aprovechando un gran agujero en la zaga rojilla, cedía para que Piti marcase el empate a placer, abriendo de nuevo el partido de par en par para un Rayo que ya creía en la remontada. Trashorras tocó más balón, Jose Carlos se internó en numerosas ocasiones por banda derecha, Casado hacía lo propio por el otro costado y el equipo crecía de manera descarada en busca de la victoria.

José Carlos metió la directa en varias ocasiones, pero sus centros no encontraron rematadores claros y, así, con una doble ocasión para el sevillano y con un último intento de Adrián, se escapaba una victoria, merecida en la segunda mitad, pero tristemente abandonada a su suerte en la primera. Europa sigue estando al alcance de la mano, pero para lograrlo, el Rayo de Jémez deberá ajustar los despistes defensivos, sin descuidar la potenciación de la culminación de jugadas, ‘talón de Aquiles’ del Rayo durante diferentes fases de la temporada.