Teixeira y el Zaragoza pinchan la ‘burbuja’ europea del Rayo

Teixeira y el Zaragoza pinchan la ‘burbuja’ europea del Rayo
Teixeira Vitienes ‘se inventó’ un penalti para dar la ventaja inicial al Zaragoza y el Rayo fue incapaz de remontar.

El Rayo Vallecano cayó derrotado en su visita a La Romareda en un partido marcado por un clamoroso error de Teixeira Vitienes y por los fallos defensivos de un Rayo que facilitó la labor del Zaragoza.

J34 Zaragoza 3 Rayo 0


Ficha técnica:

R. Zaragoza (3): Roberto, Alvaro, Loovens, Sapunaru (A), Abraham, Apoño, Pinter (A) (Romaric, minuto 85), Víctor Rodríguez (Rochina, minuto 61), Montañés, Rodri (Movilla, minuto 71) (A) y Postiga

Rayo Vallecano (0): Rubén, Arbilla, J. Figueras (A), Amat, Casado (Adrián, minuto 51) (A), Trashorras (Perea, minuto 57), Javi Fuego, Piti, Jose Carlos, ‘Chori’ Domínguez y Franco Vázquez (Tamudo, minuto 66).

Arbitro: Teixeira Vitienes.

Goles: 1-0. Minuto 25. Apoño, de penalti; 2-0. Minuto 51. Rodri; 3-0. Minuto 92. Apoño.


El choque entre maños y vallecanos venía marcado por la gran cantidad de ausencias en las filas franjirrojas. Con Tito, Lass y Leo lesionados y con Delibasic fuera por sanción, Paco Jémez tuvo que echar mano de la cantera para completar la convocatoria y de jugadores que habitualmente no están entre los ‘elegidos’, para aparecer como titulares. Nacho, Perea y Saballs se unieron al grupo para viajar a Zaragoza y José Carlos y el ‘Mudo’ Vázquez, junto con Amat y Arbilla, formaron parte de un equipo inicial en el que Piti «se disfrazó» de Leo, dejando al argentino Vázquez y al sevillano José Carlos las llegadas por banda, mientras el Chori ejercía de sí mismo en el enganche con Trashorras.

Pese a las numerosas novedades que presentaba el conjunto vallecano, su inicio de partido fue muy prometedor. Su presión, su descaro en ataque y su presencia sobre el césped de La Romareda, hacían presagiar un partido típico de dominio y llegadas, algo que se mantendría durante los primeros quince minutos. El Zaragoza, conocedor de la gran habilidad de los franjirrojos con el balón, cerró los huecos, apretó en el centro y limitó los movimientos de un Roberto Trashorras que apenas apareció en la construcción de juego.

Tras la explosión inicial del Rayo, el Zaragoza gozó de un respiro y buscó la portería de Rubén. En su primer acercamiento con cierta intención sobre la portería de Rubén, el colegiado Teixeira Vitienes sancionó con penalti un corte con el pie de Jordi Figueras, condicionando claramente un igualado partido que no necesitaba de una acción tan desgraciada como esa para desequilibrarse. Apoño aprovechó el regalo y adelantó al Zaragoza.

A partir de ese momento, el Rayo acusó el golpe y se descompuso durante unos instantes en los que pareció que los maños aprovecharían el despiste de los vallecanos. No lo consiguió y el conjunto franjirrojo, con una llegada de Piti que remató ‘Chori’ Domínguez en el corazón del área pequeña y con un posterior disparo del jugador argentino tras un buen control con el pecho, trató de demostrarle a los locales que no había llegado hasta este punto de la temporada para caer sin luchar.

El Zaragoza sentenció en la primera  y la última acción de la segunda mitad

Nada más arrancar el encuentro en su segunda mitad, un mal despeje de Rubén finalizó con un remate lejano y con Rodri marcando a placer. El Rayo se metía en la segunda parte con una desventaja demasiado grande para los méritos de uno y otro equipo. Es cierto que el Zaragoza había apretado y había dificultado la transición ofensiva del Rayo, pero no es menos cierto que su fútbol recibía mucho más premio del merecido.

Tras el segundo tanto de los maños, Jémez retiraba a Casado para dar entrada a Adrián y regresar a la apuesta de tres defensas. El balón seguía perteneciendo al Rayo ante un Zaragoza que se sintió muy cómodo dejando que los franjirrojos intentaran generar juego, limitando su presencia a la presión defensiva y a las salidas a la contra.

El ‘Chori’ volvía a intentarlo con un remate de cabeza que se marchó fuera y Jémez ‘quemaba’ las naves dando entrada a Perea y posteriormente a Tamudo, en un intento a la desesperada por recortar la abismal distancia que parecía suponer para sus jugadores el 2-0. Sería el propio Perea el que, a falta de veinte minutos, lo intentara con una internada en el área que terminó culminando con un remate que atajó Roberto. Poco después, Apoño, uno de los héroes del partido para los locales, sacó bajo palos un remate de Piti que había superado al cancerbero, dando por cerrado para los franjirrojos un partido que les devuelve a la tierra y que cierra muchas de sus opciones de lucha por Europa.

En los instantes finales Helder Postiga gozó de varias ocasiones para redondear el marcador, una de ellas con una escapada en solitario que estrelló contra el poste de la portería de Rubén, pero sería Apoño quien, con un extraordinario disparo aprovechando un error en la salida del balón, sentenciara el choque logrando el definitivo 3-0.