Getafe y Rayo Vallecano no quieren llegar a la última jornada de liga sin opciones a entrar en Europa. Ambos conjuntos buscarán la victoria y esperarán los resultados de sus rivales para afrontar su futuro más inmediato.
Rayo Vallecano y Getafe C.F. han decidido que el de mañana es el partido más importante de la temporada y para uno de ellos quizá el más importante de los últimos años. Ambos pretenden alcanzar un puesto europeo, algo ciertamente «barato» en una liga en la que si las sanciones impuestas o las licencias no obtenidas siguen su curso, hasta el noveno clasificado podría obtener un pasaporte para la Europa League. En esas está ahora el Rayo Vallecano, que dilucida dos guerras, una en los despachos y otra sobre el terreno de juego. Ambas convergen en un objetivo, aunque una podría dar al traste con la otra, dejando en evidencia a quien haya causado un mal tan grave como impedir que lo deportivo pueda estar, por una vez, por encima de otras «cuestiones».
El de mañana será un choque entre dos equipos con trayectorias muy diferentes, pero que finalmente han llegado igualados a las dos últimas jornadas de liga. El Getafe todavía quiere agarrarse al último ‘clavo ardiendo’ que pasa por el Coliseum y, apurando sus remotas posibilidades, ofrecer una buena imagen ante su afición para poner el broche final a una irregular temporada.
Los de Luis García aprovecharon febrero y marzo para alejarse de la zona de peligro y, con cinco victorias, tres empates y una derrota, lograron aprovechar los favores que el Rayo y el Betis iban ofreciendo para que tanto ellos como el Sevilla se engancharan a un tren europeo con el que no habían soñado a lo largo de la temporada. Pero, al igual que les sucediera a los vallecanos, los resultados empezaron a torcerse, hasta tal punto que en los últimos seis encuentros han cosechado cinco derrotas y una única victoria, la conseguida ante la Real Sociedad en el Coliseum por 2-1. Las dos últimas derrotas, ante Osasuna en el Reyno de Navarra y frente al Valencia en su propio estadio, han enfriado los ánimos de un equipo que se veía en el camino que marca su reencuentro con las competiciones continentales.
Desde el club azulón, sus jugadores se han encargado de ofrecer una visión positiva de las opciones de luchar por Europa en las dos últimas jornadas. Una victoria ante el Rayo les volvería a situar por encima de los franjirrojos, dejando su lucha por el octavo lugar con otro equipo de trayectoria irregular, el Sevilla de Unai Emery.
Jémez busca batir récords y dejarlo todo en manos de los dirigentes
Mientras la administración concursal sigue dando vueltas a la renovación de Paco Jémez, el técnico se afana en conseguir que su equipo consiga un puesto europeo sobre el terreno de juego y un récord de victorias que le haga mucho más fuerte si cabe de cara a una afición que no tiene dudas sobre el debate de su continuidad en el banquillo.
El conjunto franjirrojo llega a las dos últimas jornadas con el buen sabor de boca de la victoria en el Ciutat de Valencia, tras haber recobrado el octavo lugar y después de haber adelantado a Sevilla y Getafe, que pincharon, y recortado tres valiosos puntos al Betis, con el que, además, tiene el ‘golaverage’ a favor.
Los jugadores saben que una victoria en el Alfonso Pérez sería un golpe casi definitivo sobre la mesa, algo que les permitiría alcanzar la séptima plaza, desbancando al Betis, o dejar esa posibilidad para la última jornada ante el Athletic en el Estadio de Vallecas.
Para la última visita de la temporada, el Rayo no podrá contar con el centrocampista Adrián, que vio la quinta cartulina amarilla ante el Levante, pero recuperará a un Delibasic que, por lesión, estuvo ausente en Valencia. Tito y Lass continúan con sus respectivos trabajos de recuperación, causando baja en el penúltimo encuentro de la temporada.
Con el lío de las licencias UEFA y los recursos al TAS, la actualidad del club queda supeditada a una hipotética clasificación para la Europa League, momento en el que los directivos de la entidad franjirroja darían el paso definitivo acudiendo al máximo organismo del arbitraje deportivo, exponiendo su situación de impago de deudas incluidas en concurso, pendientes del convenio, y de ausencia de ellas fuera del mismo.
Hasta Getafe se desplazará de nuevo una representación de la afición del Rayo que, pese a los precios hechos públicos por la entidad getafense (40 euros), no ha querido dejar solo al equipo en un nuevo paso hacia la gloria europea.
