El Rayo Vallecano recibirá en el Estadio de Vallecas (21 horas) al Athletic Club. El último encuentro de la temporada servirá de despedida para varios jugadores y podría dejar en puestos europeos al equipo franjirrojo.
Ha llegado el momento de decir adiós. Ha llegado el momento de bajar el telón a una temporada repleta de acontecimientos, deportivos y extradeportivos, a una temporada que nadie, ni el más optimista del lugar, podría haber imaginado en el mejor de sus sueños. La mejor temporada de la historia del Rayo Vallecano llega a su último capítulo y lo hace en casa, con su afición, con su orgullo, con su sentimiento.
El Rayo Vallecano pondrá punto y final a una gran temporada recibiendo al Athletic Club en el que supuestamente será el último partido de genta tan honorable y respetable como ‘El loco’ Bielsa, como Fernando Llorente, como Javi Fuego o, quien sabe, si incluso, como Piti. Así es esto del fútbol, unos van, otros vienen, pero las aficiones permanecen y, poco a poco, se encargan de seguir construyendo el futuro, emocionándose con cada gol, enfadándose con cada expulsión, sintiéndose parte de un espectáculo que genera millones de euros y que les trata mal, muy mal. Pero ese es otro cantar.
La historia de hoy, por ser la última previa del año, arranca en el verano del año 2012, en la contratación de Jémez tras la salida de Sandoval y en unos inicios complicados tanto en España como en su ‘stage’ centroeuropeo. Nadie tenía la más mínima confianza en un equipo que se reforzaba con jugadores del nivel de Nicki Bille, Adrián, Abu o Arana, o que mantenía en sus filas a Sueliton Pereira. Nadie. Luego llegaría la ilusión, principalmente con la llegada de un ‘Chori’ Domínguez que, al fin y a la postre, ha sido una de las grandes claves de la temporada. También la faceta goleadora de Piti, su conexión con Leo, la explosividad de Lass en diversos momentos de la temporada, la irrupción de gente joven como Nacho o la seguridad de los porteros y los centrales. También, evidentemente, el gran trabajo de Javi Fuego y el resurgir de Roberto Trashorras. Pero sobre todo, la gestión de Paco Jémez. El técnico, que aterrizó en Vallecas generando algunas dudas por declaraciones del pasado, ha demostrado ser capaz de aprender de los errores, de hacer un vestuario fuerte y de lograr que sus futbolistas se sintieran mucho más importantes de lo que el aficionado medio pensaba de ellos.
El Rayo Vallecano ha demostrado a lo largo de la temporada que hoy termina, que se puede hacer coincidir en un mismo equipo la humildad y el gusto por el buen fútbol, la escasez de recursos con la riqueza futbolística y que, en Vallecas, además de corazón, garra, entrega, lucha y coraje, también se disfruta viendo a los suyos tocar el balón y ‘gustarse’ jugando al ataque. Esa ha sido la seña de identidad de un Rayo Vallecano que se enfrenta esta noche al Athletic de Bilbao, pendiente también de lo que ocurra en Valencia con el Betis de un ‘rayista’ como Pepe Mel. Para el Rayo, las probabilidades de acabar séptimo pasan únicamente por conseguir la victoria y esperar la derrota del Betis. Cualquier otra combinación les deja octavos y fuera de Europa, matemáticamente, a la espera de lo que pueda decidir el TAS en el recurso del Málaga y en el suyo propio si, finalmente, llegara a plantearse.
El Athletic llega a Vallecas con los deberes hechos y con la intención de dar carpetazo a una difícil temporada, en el año en que echaron el cierre al mítico San Mamés (no les ha ido bien en su último año, cayendo ante el eterno rival, Real Sociedad, y perdiendo en el último encuentro de la historia, ante el Levante). En la primera vuelta, los franjirrojos lograron la victoria en Bilbao (1-2), en uno de los muchos partidos históricos que el Rayo ha conseguido sacar adelante esta temporada.
Para el encuentro de hoy, Marcelo Bielsa ha convocado a los siguientes jugadores: Iraizoz, Toquero, Aurtenetxe, San José, Iturraspe, Llorente, De Marcos, Ibai, Raúl, Susaeta, Iraola, Isma López, Gurpegi, Aduriz, Ander Herrera, Castillo, Ekiza y Ruiz de Galarreta.
En busca de un nuevo récord, una plaza europea y… un sueño
El Rayo Vallecano consiguió el pasado fin de semana muchas cosas importantes con su victoria ante el Getafe. Una de ellas, eliminar a dos rivales directos por una plaza europea. Ni Sevilla ni Getafe pondrán en peligro el octavo lugar que ya le corresponde al conjunto vallecano por su esfuerzo y gran trabajo durante toda la temporada. Además, se lograba mantener vivas las opciones de alcanzar el séptimo puesto que actualmente ostenta el Betis y, por último, se dejaron sentadas las bases para un proyecto de futuro, con Jémez al frente, y que tras conseguir el récord de victorias en Primera División (16), hoy podría lograr también el mayor número de puntos sumados en una campaña en la máxima categoría (55). Estos alicientes, sumados a la despedida de varios de los jugadores que han sido clave en el resurgir deportivo del Rayo, harán que el ambiente en Vallecas vuelva a ser el de las grandes, grandísimas ocasiones.
El técnico franjirrojo, que renovó anteayer junto con Trashorras y Nacho, confía en que Piti, otro de los pilares, siga el mismo camino de continuidad que le permita asegurar varias de las piezas clave de futuro para las dos próximas temporadas. Jémez es consciente de lo complicado que será retener al capitán del Rayo tras su excepcional temporada (diecisiete goles), pero no cejará en su empeño, junto con Miñambres, para convencerle y para que el club haga todos los esfuerzos por retenerle.
Para el último partido de liga, el entrenador franjirrojo no quiere euforias ni alegrías que impidan al equipo seguir engordando sus estadísticas de records. Por eso ha pedido a sus jugadores un esfuerzo extra de concentración para intentar disfrutar del ambiente, abstrayéndose del recibimiento que la afición le brindará instantes antes del inicio del encuentro a la llegada al estadio. «Es un partido para que la afición disfrute desde el primer minuto, pero nosotros tenemos que mantener la atención y celebrar todo lo que tenemos que celebrar, cuando el partido acabe», afirmaba en la rueda de prensa previa al último enfrentamiento de la temporada.
Una vez concluido el encuentro llegará el momento de las despedidas, el adiós a jugadores que han brillado desde su llegada, como Javi Fuego, o jugadores como Dani, que tras pasar un par de temporadas complicadas, debe afrontar nuevos retos lejos de Vallecas. La afición sabrá reconocer el esfuerzo y el trabajo de todos estos hombres que, muchos de ellos, en las dificultades de la etapa previa a la entrada en concurso en la que no se cobraba y todo eran problemas, supieron estar a la altura de las circunstancias, consiguiendo un ascenso y dejando a la entidad vallecana entre los equipos más importantes de España. Sea cual sea el resultado del último partido, el aplauso final deberá ser para ellos.
