Rayo Vallecano y Real Madrid se enfrentarán en la jornada 12 del campeonato de liga con los vallecanos intentando salir del descenso y los madridistas buscando a los líderes.
El Rayo Vallecano recibirá al Real Madrid (Estadio de Vallecas – Sábado, 20 horas) tras dos jornadas en las que los goles en contra y las malas sensaciones han vuelto a adueñarse de la realidad de un equipo incapaz de hacer que su aportación al fútbol no vaya más allá de lo anecdótico, porque los resultados mandan. El conjunto de Paco Jémez, con sus despistes y su eterna candidez defensiva, intentará plantar cara a un Madrid que llega a Vallecas crecido tras la goleada al Sevilla en la pasada jornada (7-3) y con un Cristiano Ronaldo ‘picado’ por la vergonzosa parodia que de él realizó el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter.
Más allá de lo puramente extradeportivo, en la comparativa de fuerzas entre una y otra escuadra probablemente podríamos estar horas disertando las cualidades y las carencias de unos, y las de otros, que también las tienen. Es ahí donde Paco Jémez se aferra para «soñar» con su Rayo dándole un ‘revolcón’ a los de Ancelotti, al estilo del Levante o el Elche, pero culminando la hazaña.
Los madridistas llegan en plena borrachera de goles, tras haber perdido ante su eterno rival en el Nou Camp y habiendo hecho lo propio con el Atlético de Madrid, lo que les deja en un tercer lugar de la clasificación que, por potencial, presupuesto, historia, pasado, presente y futuro, esperan abandonar más pronto que tarde. Para ello confían en el resurgir de un Bale al que muchos situarían en la otra banda, del que tanto se habló antes de su llegada y del que tanto se sigue hablando por unas supuestas limitaciones físicas que no parecen impedirle la práctica normal del fútbol.
La clave para los merengues estará en saber gestionar la seguramente asfixiante presión que realizará el equipo vallecano en todo el terreno de juego, en llevar lo mejor posible el ambiente hostil de las gradas de Vallecas, en seguir disfrutando con el excepcional momento futbolístico de Cristiano Ronaldo y en aprovechar las ocasiones que genere gracias a su potencial, o que le ‘regale’ el conjunto vallecano. De momento, como obsequio inesperado contará con la presencia de Sergio Ramos, que pese a cerrar ciclo de amonestaciones en la pasada jornada podrá tener como ‘premio’ una injustificada presencia en Vallecas -porque el comité de competición prefiere irse de vacaciones a cumplir con sus obligaciones-. Además, los blancos echarán mano de un recuperado Xabi Alonso, que volverá a tener minutos con su equipo tras salir de una lesión, confiando en una buena aportación de los Bale, Illarramendi, Isco, Benzemá, Di María y el resto de «una tropa» excepcionalmente dirigida por el ‘Comandante’ Ronaldo.
En Vallecas se cree en los milagros y el Rayo luchará por salir del pozo en un partido grande
Nadie en Vallecas se escandalizará si el Madrid sale victorioso en su duelo con el Rayo, pero sí lo harían si los suyos se rinden ante una camiseta y un escudo por el simple hecho de llevar un nombre marcado en ‘oro y brillantes’. Eso no va con esta gente y Paco Jémez ha sido el primero en hacerles ver, lo poco que necesitaban, que en Vallecas la fiesta de un derbi como este se vive con tal intensidad que cualquier paseo por el césped del Estadio de Vallecas llevará consigo una cruz demasiado pesada. Partiendo de ahí, lo único que se va a exigir a la plantilla del Rayo es que sea competitiva, que luche, que pelee cada balón, que sea intensa y que impida que los blancos vean su llegada al barrio como un mero trámite en su camino para alcanzar a Barcelona y Atlético.
Los jugadores están enchufados, fastidiados por los malos resultados y por los errores infantiles que les han supuesto dejarse por el camino puntos tan importantes como los del Valladolid y el Osasuna y por llegar a este partido con el agua al cuello, cuando la intención era disfrutar del fútbol, jugar con tranquilidad y demostrar al mundo entero que en Vallecas, con humildad, se hace un ‘jogo bonito’ capaz de sorprender a cualquiera. Las cosas no han salido así y tocará remar ante un rival demasiado complicado como para las florituras.
Ante las bajas en defensa de los Zé Castro o Galeano y con Rodri más recuperado pero sin estar totalmente a ritmo, Saúl volverá con toda probabilidad a situarse en línea defensiva, olvidando para más adelante los buenos ratos de fútbol de centro del campo que disfrutó en el Reyno de Navarra. Junto a él volverá a estar un más que sorprendente ‘goleador’ Gálvez, que tras el castigo de Jémez por su autoexpulsión en Nervión, ha dado un paso al frente y ha sumado los dos últimos goles del equipo franjirrojo, ante el Almería de falta directa, que supuso la victoria, y frente a Osasuna el pasado miércoles, aunque no sirviera para nada.
La irrupción de savia nueva como Embarba y Rubén Ramiro en el trastocado plantel de Jémez, supone una bocanada de aire fresco que puede oxigenar la línea de flotación de un equipo en el que Trashorras deberá recuperar su mejor nivel para que el bloque juegue a ritmo y acompasado. La duda que planteará la valentía, o locura de Jémez, se situará en el acompañante del gallego, a saber, Adrián para dar más consistencia al ataque, o Baena, para cerrar las posibles vías de penetración de un equipo diseñado para arrasar.
Alberto Bueno podría regresar al equipo titular una semana más, con Larrivey esperando turno en el banquillo, manteniendo a Lass, Jonathan Viera y, probablemente Falqué -aunque todavía no ha dado su mejor versión- como referentes ofensivos en busca del gol y de una victoria que, por Vallecas, tendría mucho de especial.
Jémez se ha reservado la convocatoria y no ha dado pistas ni a sus jugadores ni a nadie más sobre el once que pondrá en liza ante el Real Madrid de Ancelotti, que se desplazará a Vallecas sin Varane que no estará entre los elegidos «por cansancio» -se lo puede permitir por el ‘regalo’ federativo de la presencia de Ramos-. El técnico madridista ha citado a toda su plantilla para el choque de mañana.
