Una de las paradojas de la noche de ayer en el Estadio de Vallecas fue la protagonizada por los entrenadores de Rayo Vallecano y Real Madrid. El derrotado finalizó orgulloso, el vencedor, decepcionado.
Carlo Ancelotti finalizó el derbi ante el Rayo felicitando al conjunto vallecano, en la figura de su entrenador, por la enorme resistencia que había ofrecido ante su equipo, lo que le llevó a estar cerca de la remontada tras el 0-3 que reflejaba el marcador al inicio de la segunda mitad. El técnico madridista no tuvo reparos en reconocer la valentía del cuadro vallecano.
«Tengo que agradecer muchísimo sus palabras de ánimo. Darle la enhorabuena a su equipo también, porque ha hecho lo que tenía que hacer para ganar en un campo difícil como este, sobre todo por la intensidad que nosotros le hemos metido al partido», resumía Jémez al final del encuentro.
