Paco Jémez tendrá un amplio abanico de posibilidades para conformar un equipo de ‘novedades’ que descargue de minutos a los jugadores esenciales del equipo, ofreciendo oportunidades a los menos habituales.
El Rayo Vallecano cambiará previsible de cara para estrenarse en la Copa del Rey al Real Valladolid. Los de Jémez, enfrascados como están en la lucha por evitar los puestos de descenso, y muy castigados por las lesiones a lo largo de este tramo de competición, echarán mano de aquellos jugadores que menos han contado en lo que llevamos de temporada, gozando así de una oportunidad para demostrarle al técnico, y por extensión a la afición franjirroja, sus cualidades en algunos casos y su proyección en otros.
Cobeño podría ser el cancerbero elegido para defender la portería franjirroja, aunque la expulsión de Rubén en el penúltimo encuentro liguero y su consiguiente sanción en el Villamarín brindaron la titularidad al mostoleño. La apuesta más justa, si Rubén regresa a la portería en liga, sería contar con Cobeño e Ismael para los partidos de copa.
En la defensa Jémez se encontrará con ‘overbooking’ en una posición muy castigada a lo largo del año. La recuperación de Rodri y Gálvez, que ya empezaron a entrenarse con el grupo, y la presencia de Galeano, que necesita seguir cogiendo ritmo, y Mario, que se ha ganado con sus últimas presencias en convocatoria una oportunidad, obligarán al míster franjirrojo a decidir entre el descanso para los recientemente recuperados, la continuidad para los que están jugando o el premio para el canterano. En los laterales, Arbilla podría dar relevo a Tito, después de no haber jugado en Sevilla por acumulación de amonestaciones, mientras que Mojica podría recuperar la banda izquierda.
El centro del campo y la delantera ofrecerán varias opciones a jugadores casi olvidados por Jémez. El peruano Christian Cueva, que tan solo disputó unos minutos en la derrota del Calderón, podría jugar junto a Baena y Adrián, dos hombres con mucha discontinuidad en el equipo, mientras que Perea y Embarba, junto con el mexicano Nery Castillo, completarían un equipo repleto de novedades y con jugadores necesitados de minutos para demostrar su valía.
La presencia de Rubén Ramiro o Isi en el banquillo sería un ‘brindis’ a una cantera que sigue con pasión las decisiones del técnico de la primera plantilla, de cara a una competición sobre la que ya afirmó tener una ‘espina’ clavada por la pronta eliminación de la temporada pasada ante la U.D. Las Palmas.
