Que no nos tomen por tontos

Que no nos tomen por tontos

Opinión. «Debemos exigir que el estadio sea seguro. Sigo pensando que cuando se abra el estadio deberá ser con la certificación de un responsable de que estamos en una instalación que cumple TODAS las medidas de seguridad».

Opinión. Vamos a ver si soy capaz de explicarme sin perder los papeles y la paciencia (que ya hemos tenido mucha, infinita). Vamos a ver si puedo decir lo que pienso sin que la indignación me supere. Vamos a intentar ser justos con la realidad y no perdernos en partidismos, amiguismos, sensacionalismos y todos los «ismos» que desde ayer estoy viendo por doquier. Nos han cerrado el Estadio. ¿Esto qué significa? Bien, nos dicen que hay unos ‘trabajillos’ extra que hacer y que nadie había contemplado (sin especificar). Menuda previsión, ¿no? Resulta que donde antes era seguro trabajar entre semana y disfrutar del fútbol los fines de semana ya no lo es tanto. O al menos, que cuando antes se podían compatibilizar, de repente ya no. ¡¡Qué raro!!

Parafraseando a un famoso anuncio televisivo, ¡¡yo no soy tonto!! (o quizá sí, porque vaya tela). Me supera esta situación. El Estadio de Vallecas es una instalación lamentable, es un estadio ‘abandonado a su suerte’, es un lugar obsoleto, descuidado, feo a la vista por dejadez y, desde mi punto de vista, inseguro. Si gente de mi total confianza me dice que hace una semana pasó miedo en la grada de la Albufera, gente que lleva décadas habitando ese graderío, señores, dejen las medias tintas y pónganse a trabajar. Que no me cuenten que hay nuevos trabajos que necesitan una prórroga, que no me cuenten que donde antes se podía compaginar una cosa y la otra, ya no, que no me cuenten milongas. Si hay que revisar el graderío de arriba a abajo, que se haga. Si hay que reforzar muros, elementos de sujeción o lo que corresponda, que se haga. Si hay que tener cerrado el estadio un año, que se cierre. Pero que nadie juegue con mi vida y con la de nuestras familias… nadie. Estamos en manos de unos responsables políticos que se han permitido el lujo de «saltarse» a la torera una Inspección técnica de edificios que era desfavorable en una instalación que cada quince días alberga a miles de personas. «No hay que mirar atrás» nos dicen. ¿Perdón? ¿Qué significa eso? Aquí nadie se hace responsable nunca de nada. ¿Quién ha decidido año tras año no iniciar las obras para pasar una Inspección técnica que garantizara la seguridad de todas las personas que semana a semana han asistido a ese estadio? ¿Quién decidió que el domingo ante el Sevilla se podía disputar el partido sin riesgo alguno? Que den la cara, que expliquen las razones por las que no se ha hecho nada, que no se escondan tras el parapeto del «yo no estaba aquí» o «desde que estamos nosotros» o «ahora estamos en ello» y todas esas frases de ‘justificación’ injustificada.

Luego está el papel del Rayo. Todos tenemos claro que el estadio no es suyo, que las obras no las tenía que hacer el club, que el cierre afecta a la entidad, todos sabemos que eso es así. Un paso más allá está la duda de por qué no ha sido el primero en ponerse al frente de las protestas públicas para forzar desde hace 6 años, ¡¡6 años!!, el inicio de las obras de adecuación. No me vale con pedir que me «regalen» el estadio y ya lo arreglo yo, no me vale con que «yo no puedo hacer nada», no me vale, ni con que «hemos mantenido infinidad de reuniones con…», no me vale. El club está ‘alquilado’ en ese lugar y debería exigir que el mismo cumpla con las condiciones mínimas de habitabilidad y, sobre todo, de seguridad. Y además, debería cumplir con su parte. Llevo años entrando a esos baños que ahora me dicen que «están en condiciones». No es cierto. Lo sabemos todos. Y si miento, que me lleven allí y me expliquen con pelos y señales qué se ha hecho para arreglarlos. No me vale con criminalizar a la gente, con insinuar que si están atascados es porque alguien los atasca, que si están rotos es porque alguien los rompe, que si están sucios es porque alguien los ensucia. ¿Acaso en Vallecas somos diferentes al resto de aficiones del mundo? ¿Acaso en Leganés, en Getafe, en Bilbao o en Barcelona la gente no va a los baños? Las comparaciones siempre son odiosas, pero en este caso mucho más.

Por último está la responsabilidad de todos nosotros. Debemos exigir que el estadio sea seguro. Sigo pensando que cuando se abra el estadio deberá ser con la certificación de un responsable de que estamos en una instalación que cumple TODAS las medidas de seguridad. No debemos aceptar, por muchas ganas que tengamos de fútbol, de Rayo y de ‘vallecanismo’, que nadie nos tome por tontos, ni que nos pongan en peligro. Nosotros, los aficionados, los habitantes de esas gradas, debemos ser los máximos interesados en que nada nos ponga en peligro. Y si hay que hacer huelgas, que se hagan, y si hay que protestar, que se proteste, y si no hay que entrar a la grada, que no se entre. Debemos exigir responsabilidad y seguridad. Está en nuestras manos.