Rayo Vallecano 2-2 Betis: Rozamos la machada con la yema de los dedos

Rayo Vallecano 2-2 Betis: Rozamos la machada con la yema de los dedos
De Frutos, en la acción del Rayo Vallecano 1-0 Betis

De Frutos y Lejeune adelantaron a los de Vallecas. Cucho e Isco, de penalti, igualaron el marcador

Ficha técnica:

Rayo Vallecano (2): Batalla, Ratiu, Lejeune, Aridane, Pep Chavarría (Sergi Guardiola, minuto 88), Ciss (Óscar Valentín, minuto 68), Pedro Díaz (Trejo, minuto 82), Balliu (A) (Pacha Espino, minuto 67), Isi, De Frutos (Unai López, minuto 68) y Álvaro García.

Betis (2): Adrián, Sabaly (Ruibal, min 24), Bartra (A), Natan (A), Ricardo, Fornals (William Carvalho, minuto 77), Johnny, Isco (Lo Celso, minuto 70), Antony, Ez Abde (Jesús, minuto 70) y Cucho (Bakambú, minuto 77)

Goles: 1-0. Minuto 37. De Frutos. 2-0. Minuto 45+6. Lejeune. 2-1. Minuto 51. Cucho Hernández. 2-2. Minuto 61. Isco (p.)

Árbitro: González Fuertes

VAR: Díaz de Mera


RAYO VALLECANO 2 (De Frutos y Lejeune) BETIS 2 (Cucho Hernández e Isco (p.))

Un partidazo. Una oda al fútbol… Existen muchas formas de describir lo que vimos en el Rayo Vallecano 2-2 Betis pero casi todas se quedan cortas ante el extraordinario espectáculo brindado por ambos equipos. Alternativas de dominio, ritmo frenético, un baile continuo del marcador, grandes goles e individualidades, una batalla táctica en los banquillos. Una lucha sin cuartel. De poder a poder.

Íñigo Pérez quería la máxima movilidad en sus piezas de ataque y por ello alineó un doble lateral derecho con Álvaro García de falso 9 y con Isi y De Frutos con libertad para intercambiar posiciones. Una apuesta arriesgada en la lucha por las competiciones europeas. Con la permanencia asegurada, se salía sin miedo al potencial de un Betis que no reservó a sus grandes figuras conscientes del desafío que tenían por delante.

Desde el primer minuto hasta más allá del 100 el ritmo del encuentro fue frenético. Verdiblancos y franjirrojos iban sin cadena a por todo. El intercambio de golpes constante nos mostraba las mejores virtudes de las grandes estrellas del partido. Isco y Antony por parte visitante intentaban frenar la velocidad de Álvaro y De Frutos que encontraban con facilidad la espalda bética apoyados por Ratiu e Isi.

Batalla y Adrián dirigían sus defensas como podían ante el aluvión ofensivo que se les venía encima. Desde la grada se animaba y jaleaba cada pase arriesgado, cada transición con peligro, cada llegada a línea de fondo y cada córner como si fuera un triunfo.

El primero en golpear iba a ser el Rayo Vallcano con un Pedro Díaz otra vez letal desde la larga distancia. Su zapatazo fue punteado por el cancerbero bético evitando que el misil se colara en las redes. Pero el desvío impactó en el travesaño dejando la pelota franca a un De Frutos muy listo que cabeceó a gol sin oposición.

El barrio enloquecía con su equipo un partido más. El sueño europeo era cada vez más una realidad gracias a esos 50 puntos provisionales que lucían la clasificación en ese momento de la tarde. Y la locura iba a ser todavía mayor cuando Lejeune iba a aprovechar la potencia de su tiro para poner el 2-0 en el añejo videomarcador de Vallekanfield. La falta cometida sobre un inspiradísimo De Frutos fue ejecutada magistralmente con potencia y al palo largo del guardameta que no pudo rechazar el disparo.

La fiesta rayista se prolongó hasta recién iniciada la segunda mitad. El Rayo quería más pero el Betis dio un paso adelante y tanto Cucho como Isco hicieron daño entre líneas. Precisamente iban a ser los dos goleadores béticos. El primero tras una jugada individual en la que tumbó a Lejeune tras agarrarle del pantalón y derribarle. No hubo falta para el colegiado y su ajustado disparo reducía distancias. El VAR no tuvo nada que corregir. Una vez más…

Los franjirrojos encajaron el golpe de forma estoica y siguieron buscando la yugular de su rival que flojeaba en la zona trasera. Pero el fútbol le tenía reservada una cruel situación. Porque del eventual 3-1 que tuvo Ratiu en su cabeza se pasó al 2-2 en una contra letal donde la zaga rayista se durmió y Lejeune cometió un penalti tan liviano como innecesario.

Isco ponía la igualada y dejaba a los rayistas medio noqueados. Tuvo que mover el banquillo Íñigo para frenar la remontada bética. La aparición de Unai López y Óscar Valentín en el encuentro calmó el ansia franjirroja y fue como un oasis de tranquilidad primero y de ambición después. Al Rayo no le satisfacía el punto y se fue a por todas. Lo rozó en repetidas ocasiones pero sus jugadores de ataque no estuvieron inspirados para lograr el tercer tanto del choque: ni Álvaro García, ni Pedro Díaz, ni Isi, ni siquiera el Pacha Espino que se animó en labores ofensivas.

Al Betis le costaba salir de su propio campo y solo un peligroso contragolpe conducido por Antony que sirvió a Bakambú entre líneas supuso peligro para un Batalla que se desesperaba con el empate consciente de que los de Vallecas habían rozado la machada con la yema de los dedos.

En plena efervescencia llegaría un incidente en la grada que anestesió el choque y que sirvió como excusa a González Fuertes para mandar el partido a vestuarios para insatisfacción de ambos equipos. Se habían dejado todo el fútbol que tenían en el campo y ninguno pudo superar a su rival en el marcador.