El acertadísimo partido de Ybarra, Etienne Etoo y Adrián Molina permitió al filial acercarse al premio final
El Rayo Vallecano B tomó ventaja en el partido de ida de la final nacional del play-off de ascenso a Segunda RFEF. En un acertadísimo encuentro de Ybarra, Etienne Etoo y Adrián Molina consiguió vencer al CD Varea en el Ángel Aguado por 1-2 y le valdrá el empate y la victoria en el partido de vuelta.
El equipo riojano comenzó muy confiado en sus posibilidades en los primeros minutos y gracias a una presión alta, y a los errores en la zaga en la salida del balón, tuvo las mejores oportunidades del encuentro. Pero ahí fue donde emergió la figura de Adrián Molina, portero suplente esta campaña que ocupó el lugar de JuanPe sancionado por tarjetas y sacó dos extraordinarias manos que evitaron que los locales abrieran el marcador.
De hecho, en una de esas milagrosas intervenciones que acabó con el balón en la madera iba a llegar el 0-1. Porque el filial montó una rápida transición que llevó a Ybarra y a Etienne hasta el interior del área. Su tiki-taka iba a terminar con el remate del killer desde el punto de penalti y la primera gran alegría de la mañana para los franjirrojos.
— Etienne Eto’o Pineda (@Etienneep10) June 15, 2025
El CD Varea acusó el golpe y hasta la segunda mitad quedó a merced de un Rayo B que jugó entonces sus mejores minutos. Solo la lesión de Marco de las Sías noqueó al filial antes del descanso. Los riojanos tomaron otra vez el control del choque con juego directo que iba a provocar la jugada del empate. El recién incorporado César llegaba tarde a un despeje tal y como sucedió en Torrejón hace unos días con Robles. Ubis no perdonaría desde los 11 metros.
Con 1-1 en el marcador llegaron los peores minutos para el filial de Jorge Vallejo que resistió los ataques del Varea hasta que le asestó el golpe definitivo. Ybarra servía un balón entre líneas a Etienne quien con un maravilloso control se la ponía en ventaja para definir en el mano a mano ante Pinillos. Premio a la eficacia, a la consistencia defensiva y a la claridad ofensiva.
El Rayo B está a solo 90 minutos de cumplir un gigantesco sueño que pocos veían posible al comienzo de la temporada.
