La vida y el fútbol tienen en común que nunca dejan de sorprenderte. Y en la vida y en el fútbol del Rayo Vallecano esa es una máxima que se ha cumplido cada uno de los últimos 365 días. Los que separan un 26 de julio de 2024 en el que el Rayo de Íñigo Pérez caía 5-0 en Heerenven del 26 de julio de 2025 en el que ese mismo equipo (salvo alguna esporádica incorporación) goleaba 0-5 al Zwolle.
Se dirá que los dos equipos rivales son muy distintos pero la realidad es que la última Eredivisie ha ubicado al goleador equipo de Países Bajos en 9º puesto y a los goleados en el 10º. Negada la mayor no queda más remedio que admitir que el verdadero cambio parece estar en el que ahora es el Euro Rayo centenario.
Sin embargo, ni la goleada encajada del año pasado debía servir para echarlo todo por la borda ni la manita endosada esta pretemporada debe hacer que nuestros pies se separen ni un solo milímetro del suelo. Porque esto es Vallecas y el Rayo Vallecano y estamos acostumbrados a recibir los duros golpes de la vida (y del fútbol).
Hay mucho trabajo por delante aunque los cimientos tan bien construidos la pasada campaña parece que pueden servir para esta. Incluso este año no tenemos astros colombianos con el 10 a la espalda cuyo único logro por Vallecas fue llevarse la pasta. Aunque bien pensado su marcha reforzó a un técnico que ama el trabajo, el sacrificio, el esfuerzo y la constancia por encima de todo.
En estos 365 días ha demostrado que sabe lo que quiere de sus jugadores y que puede sacar su máximo rendimiento. Pero para afrontar 3 competiciones con garantías (Liga, Copa y Conference League) necesita más refuerzos y sobre todo más gol. Curioso después de cambiar un 5-0 por un 0-5 pero lo contrario sería engañarse. La cosa ha cambiado en un año… pero no tanto para hacer milagros.
