El Rayo Vallecano es peculiar en muchos aspectos y las curiosidades nos ofrecen situaciones como la vivida hoy, en el penúltimo día de entrenamiento antes del estreno liguero del equipo franjirrojo ante el Girona (Montilivi, viernes 15 agosto, 19 horas).
El conjunto vallecano decidió trasladar su sesión de trabajo de la ciudad deportiva al Estadio de Vallecas, lógicamente a ‘puerta cerrada’ porque, además de intentar preservar la ‘intimidad’ en el planteamiento de estrategias y situaciones de juego, el estadio no se encuentra en un estado que permita la presencia de público en sus instalaciones.
Lo que no se pudo evitar fue quedar expuesto a las miradas indiscretas de los que se acercaron al estadio y asistieron en primera línea a la sesión preparada por Iñigo Pérez y su equipo técnico. Desde las 9,30 de la mañana, en uno de los lugares estratégicos a pie de calle, los allí presentes contemplaron el entrenamiento de un equipo que se prepara para la inminente vuelta a la competición oficial con los partidos ante el Girona, el estreno europeo y los partidos ante el Athletic y el Barcelona.
Peculiaridades de un club singular en una situación atípica para un equipo de Primera División.
