PREOCUPADO

Iñigo Pérez preocupado por la «tristeza del aficionado» del Rayo

Iñigo Pérez habló de ansiedad y estrés, además de ofrecerse como ayuda para solucionar el problema actual entre el club y la afición

Iñigo Pérez preocupado por la «tristeza del aficionado» del Rayo
Iñigo Pérez, entrenador del Rayo Vallecano tras un partido de la pasada temporada (c) Pasión por el Rayo

El entrenador del Rayo Vallecano, Iñigo Pérez, mostró su preocupación y habló de «ansiedad» y «estrés» por ver que, en un año especial como el del regreso del equipo a las competiciones europeas, en Vallecas no se disfruta y ve «tristeza en el aficionado». A raíz de la huelga de animación planteada por la afición franjirroja el técnico ha reflexionado y se postula como «una de las personas que ofrezca soluciones», aunque tampoco sepa muy bien cómo hacerlo.

En una respuesta especialmente extensa y con mucho contenido y sentimiento, Iñigo explicó hoy en la rueda de prensa previa al Osasuna – Rayo que «en este contexto que nos está tocando vivir ahora intento dividirlo en dos, fraccionar todo aquello que requiere reflexión y pensamiento intento fraccionarlo porque si no se me hace complejo abarcar todo. Yo divido la gestión que hago de esto con mis jugadores, que tengo la fortuna de que creen lo que les digo y prácticamente están blindados ante cualquier animadversión que suframos, que como dices son muchas y últimamente son más de las que estábamos acostumbrados a lidiar en los últimos años. Y luego está el aspecto del aficionado del Rayo Vallecano, que mis palabras del otro día iban un poco en esta línea. No tanto por mis jugadores, que a pesar de tener dificultades tienen que permanecer en no quejarse y no excusarse y, aunque tengas argumentos y la razón les ampare deben seguir adelante, lo vieron el año pasado, que conseguimos éxitos deportivos, pero el otro día me generó una reflexión más profunda porque el aficionado del Rayo Vallecano cuando siente que algo es injusto, siempre se manifiesta, siempre se rebela, siempre hay una ‘rabia’ que se convierte en dinamismo, en movimiento, en protesta y en hacerse sentir. El otro día lo que yo vi no fue rabia, que no es un debe para ellos, faltaría más, sino que vi tristeza y cuando en mi gestión deportiva yo veo que un jugador siente rabia, sé que va a haber dinamismo y que me va a querer mostrar que es injusto y me lo va a hacer ver en el entrenamiento mostrando esa rabia. En el aficionado es lo mismo, cuando muestran rabia, tú dices, saben que hay mucha injusticia, pero se posicionan y se expresan. El otro día yo vi tristeza y cuando la veo en un jugador y en este caso en una afición como la del Rayo, me preocupa mucho porque el rendimiento deportivo del Rayo Vallecano y el apoyo de la afición son indisolubles, es decir, si nosotros ahora mismo dejamos de tener al aficionado con nosotros, el éxito deportivo se va a pinchar seguro, cien por cien, por mucho que yo quisiera vender aquí otra cosa. Eso me genera estrés, me genera ansiedad y reflexión y ver tristeza en el aficionado del Rayo, cuando es alguien que se caracteriza por ser valiente y pelear es algo sobre lo que tenemos que reflexionar. Yo siempre pienso ¿cómo puedo ayudar, cómo puedo hacer que ellos estén con nosotros? Lo estamos haciendo, lo hicimos el año pasado y hay una comunión importante, pero ya no sirve y entonces pienso qué puedo hacer para que el aficionado pase de la tristeza a la rabia y si de la rabia podemos pasar al estado de felicidad que podríamos tener debido al éxito deportivo, pues mejor. Estoy en eso», añadiendo que «sí, claro que desgasta, claro que uno piensa ‘no puedo más, lo dejo’, pero automáticamente me pongo en la posición del aficionado y digo que no puede ser, soy un afortunado, un privilegiado y no podemos abandonar nunca».

A continuación profundizó algo más en lo que está viviendo y cómo lo está gestionando, con un entorno muy complicado entre la gestión del club y la respuesta del aficionado. «Yo no me canso, yo no tengo fatiga, yo no me voy a excusar aquí en que como la ciudad deportiva no está apta, o el estadio no esté apto, si mañana perdemos… ¡no!, no porque los problemas existieron el año pasado e hicimos una clasificación para la Conference League, entonces, si tú no te has agarrado a eso cuando te ha ido bien tampoco vamos a hacerlo ahora si nos va mal, pero sí me preocupa esta fragmentación cada vez más acentuada y que pueda afectar al nivel deportivo. Por eso me gustaría ser una de las personas que ofrezca soluciones. Realmente no lo sé, a día de hoy no sé qué podemos hacer para que el aficionado del Rayo Vallecano no esté triste y pueda disfrutar de un año en el que tenemos algo que habitualmente no hemos vivido. Más allá de eso, por parte del entrenador y los jugadores, no voy a permitir ninguna excusa, ninguna queja, a pesar de que el contexto no sea el adecuado«