El Rayo Vallecano continúa en las antípodas de la modernidad que supuestamente ‘reclama’ con el rayo que sustituye a la franja en sus camisetas o con un escudo del centenario tan moderno que fue frontalmente discutido por buena parte de la afición franjirroja.
En el primer partido de local del Rayo fue la afición del F.C. Barcelona la que sufrió el descuido que el club de Vallecas continúa llevando a cabo en sus instalaciones y esta semana les ha tocado a los del Celta, circunstancia que tiene pinta de seguir repitiéndose durante toda la temporada si Laliga no toma las medidas adecuadas para garantizar que las aficiones visitantes puedan tener su espacio habilitado dentro del Estadio de Vallecas.
Que el Celta haya tenido que devolver las 143 localidades que el Rayo venía facilitando a los visitantes desde la temporada pasada ha perjudicado a una afición que, lógicamente, se ha tenido que buscar la manera de conseguir las entradas por otros medios. Y ahí entramos en la segunda derivada de la falta de modernidad del club vallecano. En el año 2025, en Primera División, sigue habiendo un equipo que no vende entradas online, obligando a la presencialidad de aquellos que quieren asistir a cada partido.
Hoy pudimos ver cómo durante toda la tarde hubo un ‘reguero’ de aficionados esperando a poder adquirir una localidad para el partido que el domingo enfrentará al Rayo y al Celta a partir de las 14 horas, con la consiguiente exposición pública de las «vergüenzas» de un club que sigue dando pasos hacia atrás en su relación con los aficionados, tanto propios como ajenos.
