OPINIÓN

Columna de opinión de Miguel A. Tejeda en ECDF 9×05

"el Rayo asaltó Anoeta con su apuesta de presión y fútbol, no sería el mejor partido, pero sí el mejor resultado, ese que se resistió ante el Sevilla o ante el At. Madrid"

Columna de opinión de Miguel A. Tejeda en ECDF 9×05
Tifo del fondo del Estadio de Vallecas en el partido ante el Shkendija (c) Pasión por el Rayo

Opinión | El Rayo dio el jueves el primer paso europeo con éxito. La prueba del Shkendija, actual campeón de la liga de Macedonia del Norte, fue quizá más cómoda de lo inicialmente esperado, porque la diferencia entre un equipo y otro fue demasiado grande.

El Rayo, en su estudio de mercado (entendedme la ironía) ha patinado. El presidente no ha entendido que hay mucha gente que ya hizo un esfuerzo para pagarse el abono de temporada y que un desembolso extra de 60 euros, para muchos no era asumible. Tampoco parece haber entendido que entre los abonados del Rayo hay quienes pagan el abono con la idea de ver grandes partidos de la liga y que Shkendija, Poznan y Drita no les seducen lo más mínimo. Tampoco han valorado que con los partidos en día laborable hay mucha gente que no llega incluso siendo a las 9 de la noche, como serán los próximos. Todo esto ha provocado que apenas algo más de la mitad de los actuales abonados del Rayo Vallecano hayan optado por la renovación de sus abonos para la Conference. Una pena, porque Vallecas debería estar lleno a rebosar.

Dicho esto, y si hablamos de fútbol, el Rayo asaltó Anoeta con su apuesta de presión y fútbol, no sería el mejor partido, pero sí el mejor resultado, ese que se resistió ante el Sevilla o ante el At. Madrid. Esta vez los merecimientos fueron menos que en otras ocasiones, pero el premio máximo. Esta vez ser mejor que el rival sí fue suficiente para sumar tres puntos y salir del bache de resultados.

Ahora toca descansar, porque lo que viene dentro de poco es de auténtica traca, con partidos cada tres días. El día 19 visita al Levante, el 23 Goteborg contra el Hacken, el 26 en Vallecas con el Alavés, el 29 en copa contra el Yuncos y el 1 en La Cerámica contra el Villarreal, el 6 con el Poznan y el 9 recibir al Madrid. Ocho partidos en veinte días solo parecen al alcance de la mano de los grandes equipos y eso es lo que tendrá que demostrar este Rayo, que es grande, porque la temporada se le puede hacer muy larga. De momento las victorias en Conference y en Anoeta han sido un auténtico bálsamo para un Rayo con más apreturas de resultados que de fútbol.