Al contrario de lo sucedido en pretemporada, cuando el West Bronwich Albion homenajeó a Laurie Cunningham sin la presencia del Rayo Vallecano en los actos, esta vez el club vallecano se ha sumado al homenaje propuesto por el Real Madrid para recordar a un futbolista que defendió la camiseta de ambos clubes.
Sergio Cunningham y su madre recibieron de manos de Pirri, Presidente de Honor del Real Madrid, y de Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano, una camiseta de cada club con el dorsal número 11 y el apellido del futbolista. Además, recibirían un cuadro con la portada de un periódico deportivo de la época en el que podía leerse el titular: «Maradona-Cunningham: la chispa del Rayo»
