No se le puede dar por muerto. Este Rayo Juvenil A está demostrando ser un auténtico animal de competición. Y solo el paso del tiempo, las bajas (lesiones y sanciones) o la falta de gasolina impedirá que protagonice una temporada espectacular. El último botón de muestra lo encontramos en Salamanca donde el división de honor de Toni Paredes consiguió igualar por dos veces un partido que se le había puesto muy cuesta arriba.
Al descanso todo parecía perdido con un 2-0 muy claro que daba ventaja a un equipo de Unionistas de Salamanca que no dio ningún síntoma de fragilidad sino más bien lo contrario. Pero esa solidez se iba a evaporar cuando cedió el mando al juvenil rayista que a base de empuje, calidad y goles estuvo a punto de darle la vuelta a la tortilla en apenas 20 minutos.
Con el partido loco y los dos equipos desatados en busca de la victoria, los locales volvieron a adelantarse en el último cuarto de hora pero al Rayo Juvenil A aún le quedaba guardada una bala. El 3-3 fue un precioso homenaje al fútbol de dos equipos que se fueron cabreados del césped por no haber logrado la victoria en un gran choque.
El próximo rival del Rayo Juvenil A será el CD Diocesano en Nuestra Señora de la Torre este domingo 30 de noviembre a partir de las 14:15.
