El estadio de Vallecas presentaba a lo largo de la actual campaña unos buenos registros de asistencia que le colocaban entre los primeros puestos de fidelidad y presencia en el campo (también contando los rivales: Barcelona, Real Madrid, Sevilla…). Sin embargo, el mes de diciembre ha cambiado la tendencia para el aficionado del Rayo Vallecano. Y la razón se puede resumir en una simple palabra: lunes.
Tanto contra el Valencia (11.267 espectadores) como contra el Betis (11.489) la entidad rayista ha firmado las dos peores asistencias de público al recinto franjirrojo de toda la presente temporada. La presencia del equipo en la Conference League ha motivado que estos dos encuentros como local se hayan jugado entre semana (para permitir el descanso de los futbolistas al competir el jueves noche) en lugar de fin de semana con el consecuente bajón.

Y si hasta ahora sólo el partido contra el Alavés (domingo 26 de octubre a las 21h) se había quedado por debajo de los 12.000 asistentes, lo cierto es que estos dos encuentros bajan de manera muy notable la media de espectadores en Vallecas en lo que llevamos de curso.
Disputadas 7 jornadas como local, el Rayo Vallecano tiene una asistencia media de 12786 personas lo que significa que casi 2000 asientos de media se quedan vacíos en cada partido en el estadio de Vallecas.
