La ilusión por la Copa del Rey de las primeras eliminatorias con estadios llenos y pueblos volcados con su equipo en la competición ha ido dando paso a la triste realidad del torneo copero: polémicas y precios disparatados. Porque el fútbol popular ha sucumbido una vez más ante el fútbol negocio y lo estamos viendo con los ‘4 clasificados de la SuperCopa’, el boicot en Granada y otro partido descafeinado en la grada que se vivirá en el Alavés – Rayo Vallecano.
Las estimaciones de la prensa local y de los aficionados del conjunto vitoriano es que serÃa raro que la asistencia mañana superara las 10.000 personas. Eso en un estadio con capacidad para casi 18.000 asistentes es poco más de media entrada. Y no va a contribuir demasiado la afición rayista que se desplazará en un número aproximado de un centenar de personas que retiraron las entradas el pasado lunes dÃa 12 de enero.

El pésimo horario (miércoles, 9 de la noche) y los altos precios (35 euros por una localidad en zona visitante) han echado para atrás a muchos que querÃan disfrutar de otra ronda copera. En Granada ya pudimos ver cómo funcionó el boicot de la afición local y de la visitante. En esta ocasión, aunque no ha sido tan organizado, se vuelve a repetir una situación incomprensible: los clubes prefieren ver estadios vacÃos que poner precios asequibles.
Si a todo ello le sumamos las gélidas temperaturas de una noche de enero en Vitoria, el cóctel del Alavés – Rayo Vallecano va a dar como resultado otro partido totalmente descafeinado en la Copa del Rey en las gradas de Mendizorroza.
