La protesta de la afición del Rayo Vallecano volvió a dejar claro que el rayismo no está dispuesto a ver a su equipo lejos de su casa cuando juega como local: ni en Burgos, ni en Butarque ni en ningún otro sitio que no sea el estadio de Vallecas. Por segunda jornada consecutiva, la asistencia al partido, según el dato provisional de la liga, apenas superó los 4000 asistentes.

Concretamente la cifra proporcionada por la competición fue de 4529 aunque en un vistazo a las gradas desde la posición de Pasión por el Rayo parecÃa que el número era superior (los rumores de reparto de entradas o invitaciones al palco volvieron a estar presentes al ver esa zona del estadio hiperpoblada).
El caso es que de esos asistentes apenas 2000 o 2500 eran seguidores rayistas ya que se calcula que más de 1400 hinchas del Racing de Santander estuvieron presentes en las gradas de Butarque. Uno de los fondos estaba poblado por seguidores racinguistas asà como otras dos gradas principales continuamente salpicadas de aficionados del equipo cántabro.

El máximo accionista del club se niega a abrir la venta online de entradas para, según él, evitar la presencia masiva de otras aficiones pero no debió importarle vender las entradas para el público en general a seguidores del Racing que llenaron Butarque para apoyar a su equipo.
